Abdominocentesis en las Aves

Introducción

La abdominocentesis puede estar indicada cuando hay acumulación de fluido dentro de una o más de las cavidades peritoneales. El líquido peritoneal se puede acumular con una variedad de enfermedades, incluyendo la enfermedad hepática crónica, la amiloidosis en las aves acuáticas, la hemocromatosis en minás y tucanes, los tumores celómicos en los periquitos australianos, las infecciones virales como la enfermedad de Marek (que resulta en tumores cardíacos), la peritonitis, la insuficiencia cardíaca congestiva, los quistes ováricos y el trauma.

Dependiendo de la causa subyacente de la enfermedad y el grado de acumulación de líquido, el ave puede presentar disnea secundaria a la compresión del espacio de los sacos aéreos y/o signos no específicos de enfermedad como debilidad, depresión, una apariencia esponjosa y la anorexia. En el examen físico, se puede detectar distensión del celoma (Figura 1).

ascites

Figura 1. Peritoneal fluid in an umbrella cockatoo (Cacatua alba) with neoplasia. Image provided byLíquido peritoneal en una cacatúa alba o blanca (Cacatua alba) con neoplasia. Foto tomada por la Dra. Dr. Lauren Powers. Haga clic en la imagen para ampliar.

Indicaciones

La razón principal para realizar una abdominocentesis es la presencia de un abdomen distendido con fluido. El procedimiento puede servir tanto para fines diagnósticos como terapéuticos. La abdominocentesis se puede utilizar para aliviar la presión sobre los sacos aéreos y los pulmones del ave con disnea. El líquido peritoneal libre también se puede utilizar para el análisis citológico.

La presencia de líquido abdominal puede ser un hallazgo evidente durante el examen físico. Resulta útil humedecer las plumas del vientre con alcohol isopropílico y utilizar la transiluminación para confirmar la presencia de líquido trasudado (Speer 2012). En las radiografías se puede observar pérdida del detalle seroso, debido a una apariencia característica de “vidrio molido”, así como la expansión de la silueta cardiohepática. El ultrasonido es extremadamente útil en la detección de líquidos y la evaluación de la cavidad celómica.

Dónde está la efusión?

La complejidad de las cavidades peritoneales en las aves significa que no hay un solo compartimiento en el que se puede acumular fluido. Durante el desarrollo embrionario, el amplio sistema de sacos aéreos de las aves divide de manera efectiva el peritoneo en desarrollo (Taylor 2014). Todas las aves tienen distintas cavidades peritoneales: una cavidad peritoneal intestinal central y cavidades peritoneales hepáticas ventrales izquierda y derecha que están separadas por un mesenterio ventral. Por lo general también hay dos pequeñas cavidades peritoneales hepáticas dorsales izquierda y derecha (Taylor 2014, Duncker 1979). Aunque las aves carecen de un diafragma muscular, éstas poseen un tabique post-pulmonar que previene la conexión entre las cavidades abdominal y pleural.

Complicaciones potenciales

Las complicaciones potenciales de la abdominocentesis incluyen la perforación de las vísceras como el hígado o el tracto gastrointestinal y la punción del sistema de sacos aéreos, lo cual puede potencialmente inundar el tracto respiratorio. Cuanto más pequeño sea el paciente, mayor es el riesgo de perforar un saco aéreo. Al igual que en todas las especies, la extracción de grandes volúmenes de líquido puede crear cambios dramáticos en los niveles de proteínas y/o la presión abdominal, lo cual puede causar efectos graves o incluso mortales (Doneley 2006).

Equipo

  • Aguja hipodérmica de calibre pequeño, catéter de mariposa o catéter intravenoso (calibre 21 a 27)
  • Antiséptico tópico: alcohol isopropílico o solución de clorhexidina
  • Jeringa
  • Tubos para la recolección de muestras
  • ± Llave de tres pasos
  • ± Tubo de extensión intravenoso para adjuntar a la aguja o catéter

Instrucciones paso a paso

  • Sujete al ave con firmeza en posición vertical y ligeramente inclinada hacia delante. Estas aves a menudo tienen disnea, por lo que se debe tener cuidado durante el manejo (Jones 2007).
  • Separe las plumas en la línea media para identificar el tracto desprovisto de plumas. Arranque las plumas que aún cubren el área según sea necesario.v
  • Asépticamente prepare la piel sobre la línea media ventral, caudal a la punta del esternón e idealmente al nivel del ombligo, con gluconato de clorhexidina o alcohol isopropílico.
  • Hay distensión de fluido visible o palpable? Inserte una aguja o catéter a través de la piel y el músculo, de forma perpendicular a la piel. Si se utiliza un catéter intravenoso, retire inmediatamente la aguja una vez que el catéter atraviesa el abdomen.
  • Cuando no se puede palpar fluido en la cavidad celómica, se puede utilizar el ultrasonido para realizar la aspiración del líquido. La transiluminación también se puede utilizar para seleccionar el sitio de la punción. Inserte la aguja en dirección caudoventral usando un ángulo de entrada agudo. Inserte la aguja al nivel del ombligo para evitar el hígado cranealmente. Dirija la aguja hacia la derecha de la línea media para evitar el ventrículo a la izquierda.
  • Aspire el líquido mediante la aplicación de presión negativa en una jeringa estéril.
  • Repita según sea necesario.
  • Nota: la aspiración de cuatro cuadrantes a ciegas no se realiza en el paciente aviar debido a la presencia de sacos aéreos lateralmente.

Lavado peritoneal

Una forma de lavado peritoneal también se puede intentar con el uso de un catéter intravenoso de calibre pequeño y solución salina estéril (Jones 2007).

Citodiagnóstico o examen citológico

Las aves normalmente producen una pequeña cantidad de líquido abdominal para facilitar el movimiento de los órganos. Este líquido debe tener poca celularidad con la presencia ocasional de células mesoteliales o macrófagos (Campbell 2007, Jones 2007).

Cuando una efusión abdominal está presente, el líquido recogido puede ser enviado para el examen citológico, el cultivo y el análisis bioquímico. Las efusiones se clasifican como trasudados puros, trasudados modificados o exudados (no-séptico, séptico, maligno o hemorrágico) con base en la celularidad, el color, la proteína total y la gravedad específica (Tabla 1) (Campbell 2007).

Tabla 1. Tipo de efusiones (Tully 2013, Campbell 2007, Doneley 2006)
ParámetroExudadoTrasudado
Apariencia*Amarillo-rosado, turbioClaro a amarillo pálido
Gravedad específicaAlta: >1.020Baja: <1.020
ProteínaAlta: 3 g/dLBaja: 1 g/dL
CitologíaMuchas células inflamatorias. Se pueden observar bacterias con condiciones sépticas.Baja celularidad
* La apariencia del fluido varía con el ave individual, la especie y el problema subyacente. Por ejemplo, Doneley (2006a) informa que el líquido asociado con la metritis o la peritonitis en los patos es a menudo de color marrón-negro y no amarillo-rosa como se observa en las aves psitácidas. Doneley (2006b) también ha reportado que el líquido marrón oscuro puede estar asociado con quistes renales, quistes hepáticos o con folículos ováricos en proceso de degeneración. Un líquido gelatinoso grueso puede estar asociado con la salpingitis (Doneley 2006b).

En los perros, una diferencia de concentración mayor de 20 mg/dL entre los niveles de glucosa en sangre y en la efusión, se considera un predictor fiable de peritonitis bacteriana (Volk 2015). Los niveles abdominales altos de lactato (> 2.0 mmol/L) sugieren la peritonitis séptica en perros, pero no en los gatos (Volk 2015).

Conclusión

El drenaje de la cavidad celómica con una aguja hipodérmica o catéter intravenoso es una técnica mínimamente invasiva cuando se realiza correctamente y con cuidado. Sin embargo, hay que reconocer y prevenir las complicaciones potencialmente graves. El análisis citológico, bioquímico y microbiológico es útil en el diagnóstico de la causa subyacente de la acumulación de líquido en la cavidad celómica de las aves.

**Inicia sesión para ver las referencias**

Referencias