La Tortuga Mordedora – Consejos para el Profesional

Introducción

Hay ocho especies de tortugas nativas de Ontario, Canadá; siete de las cuales son consideradas especies en riesgo. Incluida entre estas especies está la tortuga mordedora (género Chelydra), que aparece como una especie de preocupación especial (Figura 1). El número de tortugas mordedoras está disminuyendo debido a la pérdida y fragmentación del hábitat, la recolección de alimentos y la mortalidad por carreteras, la navegación y por la pesca. Las tortugas están en movimiento desde la primavera al otoño y tanto los machos como las hembras pueden ser víctimas de trauma vehicular. Durante el mes de Junio ocurre la temporada de anidación y las lesiones son más comunes durante ese mes. Debido a la historia natural de las tortugas mordedoras, cada adulto salvado es crucial para su población. La tasa de supervivencia de los huevos y las crías es extremadamente baja, por lo que la salud de la población depende de una mortalidad casi nula de los adultos. La tortuga mordedora (Chelydra serpentina) también toma 18 años para alcanzar la madurez sexual, por lo que sus poblaciones son muy sensibles a números relativamente bajos de adultos perdidos (Ministerio de Recursos Naturales de Ontario 2011, Ley de Especies en Peligro de Ontario 2007, Ashley 1996, Congdon 1994).

Primer plano de una tortuga mordedora

Figura 1. Primer plano de una tortuga mordedora (Chelydra serpentina). Fotografía tomada por el Centro de Conservación de Tortugas de Ontario. Haga clic en la imagen para ampliar.

En el Centro de Conservación de Tortugas de Ontario, previamente conocido como el Centro de Trauma de Tortugas Kawartha, estimulamos a consultorios privados, clínicas de emergencia y centros de rehabilitación para ayudar en el tratamiento inicial de estas tortugas heridas. Nosotros admitimos tortugas de toda la provincia y es muy beneficioso para la tortuga recibir atención inmediata a nivel local antes de la transferencia. Las tortugas mordedoras son increíbles en su capacidad de sanar (aunque ocurre lentamente!) y no podemos hacer suficiente énfasis en que las lesiones pueden parecer horribles y sin embargo pueden llegar a sanar con la consiguiente liberación de la tortuga de nuevo en el medio silvestre. Incluso trauma facial extenso puede ser reparado y las siguientes fotos «antes» (Figura 2) y «después» (Figura 3 y Figura 4) son bastante extraordinarias.

El pronóstico para tortugas mordedoras con trauma facial severo puede ser sorprendentemente bueno

Figura 2. El pronóstico para tortugas mordedoras con trauma facial severo puede ser sorprendentemente bueno. Fotografía proporcionada por la Dra. Sue Carstairs. Haga clic en la imagen para ampliar.

Esta imagen muestra la misma tortuga de la Figura 2 e ilustra el proceso de curación en la tortuga mordedora

Figura 3. Esta imagen muestra la misma tortuga de la Figura 2 e ilustra el proceso de curación en la tortuga mordedora. Fotografía por la Dra. Sue Carstairs.

The recuperative powers of the snapping turtle.

Figura 4. Esta imagen final de la misma tortuga (que se muestra en las figuras 2 y 3) ilustra el poder de recuperación de la tortuga mordedora. Fotografía por la Dra. Sue Carstairs. Haga clic en la imagen para ampliar.

Los veterinarios y su personal legalmente pueden proporcionar tratamiento de emergencia para la vida silvestre, sin embargo, es la responsabilidad del veterinario encargado de dominar las técnicas y tratamientos necesarios para garantizar que no se produzca daño alguno a la tortuga o a sus cuidadores. La fauna silvestre no se puede mantener con fines de rehabilitación sin una licencia federal de rehabilitador de vida silvestre.

Manejo y restricción

El manejo seguro es esencial ya que incluso una tortuga mordedora lesionada puede proporcionar una mordedura severa. Al manejarlas, siempre se debe mantener las manos caudal a la sección media de la tortuga; sus cuellos son muy largos y pueden alcanzar en torno a esta zona. El método más fácil de restricción implica deslizar la mano dominante por detrás y por debajo, recogiendo así la tortuga hacia arriba como si se estuviera recogiendo una bandeja de bebidas (Figura 5). Nunca levante la tortuga por la cola, sin embargo, la tortuga puede ser estabilizada colocando la mano no dominante alrededor de la base de la cola. Un asistente puede colocar un desatascador de inodoro sobre la cabeza de la tortuga para crear un bozal improvisado para realizar un examen físico. El mango largo sirve para mantener las manos lejos de la boca en caso que la tortuga se libere del manejo.

Para restringir a una tortuga mordedora, deslice la mano dominante por detrás y por debajo del plastrón

Figura 5. Para restringir a una tortuga mordedora, deslice la mano dominante por detrás y por debajo del plastrón. Precaución: Siempre mantenga sus manos caudal a la sección media de la tortuga. Fotografía por el Centro de Conservación de Tortugas de Ontario. Haga clic en la imagen para ampliar.

Alojamiento a corto plazo

Un contenedor plástico con una toalla hace un área de contención adecuada. Las tortugas mordedoras son muy buenas escaladoras y pueden escapar fácilmente, incluso en un recipiente con bordes altos. Por esta razón se debe colocar una tapa con agujeros de aire en el contenedor plástico. Vea la sección “las tortugas son animales ectotermos” abajo para recomendaciones sobre la temperatura.

Características anatómicas que influyen en su cuidado

Las tortugas no tienen un diafragma y en su lugar poseen una sola cavidad corporal o celoma.

Hasta que la condición y las lesiones puedan ser evaluadas adecuadamente, no coloque a la tortuga en el agua o limpie las heridas. Las lesiones a menudo resultan en acceso abierto al celoma a través de varios agujeros de diferentes tamaños (Figura 6). Estas lesiones pueden curarse satisfactoriamente, pero si se introduce agua, se puede desarrollar celomitis o la tortuga se puede ahogar. Un aspecto positivo a la ausencia de un diafragma es que las tortugas pueden respirar aún con heridas abiertas que exponen a los pulmones

Las lesiones traumáticas a menudo resultan en acceso directo al celoma

Figura 6. Las lesiones traumáticas a menudo resultan en acceso directo al celoma. Fotografía por la Dra. Sue Carstairs. Haga clic en la imagen para ampliar.

Las tortugas son animales ectotermos por lo que su temperatura corporal variará con la temperatura ambiental.

Como resultado, las temperaturas cloacales no pueden interpretarse de la misma manera que las temperaturas rectales en mamíferos. Por ejemplo, una temperatura cloacal muy alta probablemente refleja el hecho de que la tortuga estaba sentada inmóvil en un camino caliente y no indica una «fiebre».

No se recomiendan las lámparas de calor o calentadores de cerámica durante el tratamiento inicial de emergencia. Al ser presentadas la mayoría de estas tortugas no son totalmente ambulatorias y no pueden moverse de manera adecuada lejos de una fuente de calor, por lo que son propensas al sobrecalentamiento. Después de proveer la atención inicial a una temperatura ambiental, se debe mantener a la tortuga mordedora a una temperatura de 23-25 °C (73-77 °F) con un área de calentamiento de aproximadamente 29.4 °C (mediados de los 80 °F).

Consejos para el cuidado de urgencia

Al igual que en los mamíferos, el trauma conduce invariablemente a un cierto grado de shock y debe ser tratado como corresponde. Los fundamentos básicos de la fluidoterapia y el tratamiento del dolor son esenciales para la supervivencia.

Fluidoterapia

La fluidoterapia intravenosa en las tortugas es un reto para los profesionales y en general para los que trabajan regularmente con quelonios. La vía intracelómica es la más utilizada. La fluidoterapia subcutánea (SC) es una segunda alternativa, sin embargo, la falta de elasticidad de la piel puede dar lugar a hematomas. Para las personas que no se siente cómodos administrando fluidos por la vía intracelómica, los fluidos SC a corto plazo proporcionan al menos algún beneficio.

Las tortugas tienen requerimientos de líquidos más conservadores que sus homólogos mamíferos. Comience con un bolo de 10 ml/kg. Las indicaciones para la terapia con fluidos cristaloides siguen siendo las mismas que en los mamíferos y el Plasma-Lyte® (Baxter), Normosol® (Hospira) e incluso la solución salina normal (0.9% NaCl) son adecuados. Incluso la solución lactato de Ringer se puede utilizar, aunque se ha teorizado que la adición de lactato no es adecuada en una especie que utiliza fácilmente el metabolismo anaeróbico. Sin embargo, las tortugas también tienen una capacidad de compensación tremenda y la adición de lactato puede ser fácilmente tolerada (Mader 2006). La fluidoterapia se puede repetir durante el día, hasta 30 ml/kg en total, de acuerdo con la condición individual del paciente.

Analgesia

La mayoría de los analgésicos de uso común incluyen meloxicam (Metacam®, Boehringer Ingelheim) (0.2 mg/kg SQ SID) y tramadol (Ultram®, Ortho-McNeil-Janssen) (5 mg/kg IM, SC q 72 horas) (Baker, 2011). Nota: En Guelph, la Farmacia Chiron puede producir formulas magistrales de tramadol. Ningún estudio se ha llevado a cabo sobre los agentes anti-inflamatorios no esteroideos en tortugas (Divers 2010, Olesen 2008, Tuttle 2006), por lo que las dosis utilizadas son empíricas y su eficacia es desconocida.

Tradicionalmente las inyecciones intramusculares (IM) se dan en las extremidades delanteras de los reptiles. Se creía que la presencia de un sistema porta-renal impedía la administración de medicamentos inyectables en las extremidades traseras. Afortunadamente la investigación en los reptiles ha demostrado que las inyecciones en las extremidades posteriores no afectan negativamente a los riñones o impactan la eficacia de la droga (Holz 1997). Esto es una buena noticia cuando se trata de tortugas mordedoras ya que las inyecciones IM se pueden dar generalmente en el extremo caudal y más seguro de la tortuga. Las inyecciones subcutáneas también se pueden administrar y son generalmente bien absorbidas al igual que la administración del fármaco IM.

No se sabe que tan eficaz es la lidocaína en las tortugas, sin embargo, se utiliza a menudo la aplicación tópica hasta una dosis máxima de 10 mg/kg.

Estabilice las fracturas

Se deben inmovilizar las fracturas inestables con material de vendaje para reducir el dolor de movimiento hasta que una fijación más permanente pueda ser proporcionada por un veterinario de reptiles o un centro de rehabilitación.

Suplementación de oxígeno? Probablemente no

El beneficio del oxígeno al 100% es discutible en los reptiles. Las tortugas pueden existir en condiciones muy bajas de oxígeno y de hecho un 100% de oxígeno en realidad disminuye la respiración, ya que la respiración es impulsada por los niveles de oxígeno y no por los niveles de dióxido de carbono como pasa en los mamíferos. Además, las tortugas pueden mantener la respiración por períodos prolongados (Schumacher 2006).

Problemas comunes

Lesiones del caparazón

Las tortugas mordedoras heridas en las carreteras tienden a presentar heridas profundas del caparazón superior (Figura 7 y Figura 8). Debido a que el caparazón esta conformado por costillas fusionadas y vértebras cubiertas por una piel modificada, estas lesiones son extremadamente dolorosas. Estas lesiones pueden a menudo extenderse a través del hueso y con frecuencia hay una abertura hacia la cavidad corporal. Así que se debe tener cuidado si se va a lavar la herida. Las lesiones son tratadas como heridas abiertas y se manejan igual que en los mamíferos. Un vendaje oclusivo que retenga la humedad funciona bien y también ayuda a prevenir la infestación por gusanos. Cambie el vendaje todos los días después de limpiar suavemente la herida.

Trauma del caparazón en una tortuga mordedora típicamente visto en los accidentes vehiculares

Figura 7. Trauma del caparazón en una tortuga mordedora típicamente visto en los accidentes vehiculares. Fotografía por Michael E. Comella del Centro de Rescate de Wichita Falls. Haga clic en la imagen para ampliar.

Trauma severo del caparazón en una tortuga mordedora

Figura 8. Trauma severo del caparazón en una tortuga mordedora. Fotografía por la Dra. Sue Carstairs. Haga clic en la imagen para ampliar.

Para las heridas que comunican con el celoma, se debe utilizar gasa estéril para cubrir la lesión y luego un apósito oclusivo como Tegaderm® (3M Healthcare) para evitar la contaminación. Se deben cambiar los vendajes diariamente para evitar el crecimiento de moho y gusanos.

Las fracturas del caparazón pueden estabilizarse una vez que el animal haya sido transferido a un veterinario de reptiles o a un centro de rehabilitación de fauna silvestre. Para los procedimientos no invasivos se debe utilizar analgesia. Para los procedimientos más invasivos se requiere de anestesia general. La inducción, el mantenimiento y monitoreo es muy difícil en tortugas mordedoras y no se recomienda para los veterinarios que no anestesian reptiles de forma regular.

Traumatismo craneoencefálico

Otras lesiones comunes en las tortugas mordedoras involucran la cabeza y las mandíbulas. Afortunadamente la capacidad de estas tortugas de curarse por segunda intención es inigualable. Las lesiones en la cabeza pueden parecer horribles, pero si al menos un ojo está presente y es viable el pronóstico es bueno para su liberación (Figura 2). Los defectos en el pico córneo pueden curarse muy bien y rara vez afectan la capacidad de la tortuga para capturar alimentos.

Las fracturas de la mandíbula se reparan bajo anestesia general, utilizando alambre ortopédico que se posiciona con la ayuda de un taladro dental (Figura 9). La reparación quirúrgica sólo se realiza una vez que la condición de la tortuga es estable. (Vea las precauciones para la anestesia general en tortugas mordedoras más arriba).

Tortuga mordedora en la que se ha reparado una fractura mandibular (flecha) quirúrgicamente

Figura 9. Tortuga mordedora en la que se ha reparado una fractura mandibular (flecha) quirúrgicamente. Fotografía por la Dra. Sue Carstairs. Haga clic en la imagen para ampliar.

Anzuelos

Anzuelos que se encuentran atascados en el tejido orofaríngeo o esofágico se observan a menudo en las tortugas mordedoras (Figura 10). Estos anzuelos también se pueden identificar en las radiografías. La ingestión de anzuelos y líneas de pesca puede causar una morbilidad y mortalidad grave en las tortugas y deben ser removidos una vez son identificados. La remoción requiere de anestesia general y puede ser muy difícil!

Anzuelos atascados en las tortugas mordedoras son observados comúnmente

Figura 10. Anzuelos atascados en las tortugas mordedoras son observados comúnmente. Fotografía por la Dra. Sue Carstairs.

Eutanasia

Por supuesto que hay momentos en los que es necesaria la eutanasia. Recuerde que la supervivencia a lesiones graves puede ser mucho más alta en las tortugas mordedoras a comparación de sus homólogos mamíferos, así que la decisión de la eutanasia se debe basar en “estándares para las tortugas”.

La decapitación y la congelación NO son opciones humanas para la eutanasia. La eutanasia está idealmente precedida por la anestesia general con un agente apropiado como la alfaxalona (ver más abajo), seguida de la inyección de una solución barbitúrica estándar para la eutanasia. Idealmente la solución para la eutanasia se administra por vía intravenosa para minimizar la incomodidad después de la inyección, pero si el acceso venoso es poco práctico, la solución se puede administrar en la cavidad celómica.

La alfaxalona (Alfaxan®, Jurox) se puede dar IM o SC y es un excelente agente para utilizar en las tortugas. La dosis de alfaxalona varía ampliamente dependiendo de la especie de tortuga y el estado de salud, pero en general 20 mg/kg proporciona una buena anestesia en las tortugas mordedoras. Si se obtiene un plano insuficiente de anestesia se puede dar mas alfaxalona (Kischinovsky 2013, Bertelsen 2011). Es aconsejable dejar a la tortuga a temperatura ambiente durante un día después de la eutanasia, para asegurarse que la actividad cardíaca haya cesado.

Si la tortuga es una hembra y esta grávida, los huevos pueden ser incubados post mortem incluso después de inyectar la solución de eutanasia. Por esta razón se debe revisar si hay huevos ya sea a través de radiografías o necropsia. Los huevos pueden ser extraídos gentilmente del oviducto y se pueden colocar en un recipiente plástico poco profundo (p. ej. Tupperware®) con sustrato vermiculita humedecido a una relación 1:1 de agua por PESO y no por volumen. Por ejemplo, añada 100 ml de agua del grifo a 100 g de vermiculita y mezcle bien. Coloque los huevos en aproximadamente 3.8 cm (1.5 pulgadas) de vermiculita, de manera que un tercio del huevo sobresalga y dos tercios del huevo estén enterrados (Figura 11). Luego los huevos se pueden transferir a un lugar como el Centro de Conservación de Tortugas de Ontario para la incubación. La determinación del sexo en las tortugas es dependiente de la temperatura de incubación, por lo que es importante incubarlos a una temperatura establecida para lograr una relación adecuada entre los géneros (Wibbels 1998).

Huevos de tortuga en incubación

Figura 11. Huevos de tortuga en incubación. Fotografía proporcionada por la Dra. Sue Carstairs. Haga clic en la imagen para ampliar.

Para más información

Para obtener más información sobre las tortugas mordedoras, visite la página web del Centro de Conservación de Tortugas de Ontario (kawarthaturtle.org) o lea el informe del centro titulado “El Camino a la Extinción”, que describe las amenazas más importantes para estas tortugas. Independientemente de su región geográfica, no dude en ponerse en contacto con el Centro de Conservación de Tortugas de Ontario a través de suecarstairs@sympatico.ca para obtener consejos adicionales sobre el cuidado de la tortuga mordedora lesionada. El centro también ofrece capacitación a través de talleres de 1 día para los que les gustaría involucrarse más.

Referencias