Manejo y Restricción de las Tortugas Marinas

Introducción

Las tortugas marinas están adaptadas a su medio ambiente marino y poseen características anatómicas y fisiológicas únicas que influyen en su manejo y restricción. Las aletas delanteras en forma de alas son utilizadas para la propulsión, mientras que las patas traseras en forma de remo por lo general funcionan como timones de dirección. Las aletas delanteras son muy fuertes y pueden causar lesiones serias a la tortuga y/o al manipulador si no se encuentran debidamente restringidas. Aunque las tortugas marinas sanas pueden golpear con sus aletas y pueden tratar de morder, la restricción manual se puede utilizar para la mayoría de los procedimientos no invasivos.

Manejo de las tortugas marinas pequeñas

Sujete a las tortugas marinas pequeñas a lo largo de los márgenes anterior y lateral del caparazón, mientras que las aletas son restringidas al nivel de los hombros con las dos manos (Figura 1). La tortuga se debe sujetar cerca del cuerpo del manipulador cuando se esta trasladando de un lugar a otro.

Restricción adecuada de una tortuga marina pequeña

Figura 1. Restricción adecuada de una tortuga marina pequeña. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Es importante controlar las aletas al mismo tiempo que se permite algo de movimiento. Las tortugas verdes pequeñas (Chelonia mydas) son especialmente propensas a las fracturas de húmero proximal durante el manejo (Figura 2). Es más probable que ocurran estas lesiones cuando las extremidades anteriores son restringidas excesivamente o cuando el animal es sujetado únicamente por las aletas.

tortuga verde humeral fx flecha

Figura 2. Las tortugas verdes pequeñas (Chelonia mydas) son propensas a las fracturas de húmero proximal si son restringidas de forma incorrecta. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Manejo de las tortugas marinas grandes

Es preferible que dos o más individuos sujeten a las tortugas marinas grandes. Se debe sujetar con firmeza a la tortuga por el caparazón justo detrás de la cabeza con una mano y a lo largo del caparazón posterior en el aspecto dorsal a las aletas traseras con la otra mano (Figuras 3 y 4).

Sujete con firmeza a las tortugas marinas grandes inmediatamente detrás de la cabeza con una mano y a lo largo del caparazón posterior con la otra mano

Figura 3. Sujete con firmeza a las tortugas marinas grandes inmediatamente detrás de la cabeza con una mano y a lo largo del caparazón posterior con la otra mano. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Es preferible que dos o más individuos sujeten y muevan a las tortugas marinas grandes

Figura 4. Es preferible que dos o más individuos sujeten y muevan a las tortugas marinas grandes. Una mano agarra firmemente el caparazón posterior en el aspecto dorsal a las aletas traseras (flecha), mientras que la otra mano agarra el caparazón justo detrás de la cabeza. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

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Técnicas y equipo que ayudan en el manejo

Independientemente del tamaño del paciente, el cubrir sus ojos puede ayudar a calmar la tortuga (Figura 5).

Tortuga boba siendo sometida a una resonancia magnética con el uso de una toalla para cubrir los ojos

Figura 5. Tortuga boba (Caretta caretta) siendo sometida a una resonancia magnética con el uso de una toalla para cubrir los ojos. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

En el Georgia Sea Turtle Center (GSTC), diferentes tamaños de dispositivos de retención llamados “domadores de tortugas”, son utilizados en el pesaje y el examen de las tortugas marinas (Figuras 6 y 7). También se pueden utilizar llantas inflables para posicionar a las tortugas y proporcionar una superficie acolchada (Figura 8).

los dispositivos de retención improvisados llamados

Figura 6. En el Georgia Sea Turtle Center, los dispositivos de retención improvisados llamados “domadores de tortugas” (izquierda), se utilizan para ayudar en el pesaje y el examen de las tortugas marinas (derecha). Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Primer plano de un

Figura 7. Primer plano de un “domador de tortuga” utilizado en el Georgia Sea Turtle Center para ayudar en el examen de una tortuga lora (Lepidochelys kempii) con una lesión del caparazón, tratada con un equipo adjunto de cuidado de heridas asistido por vacío. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Utilizar llantas inflables para posicionar a las tortugas y proporcionar una superficie acolchada

Figura 8. También se pueden utilizar llantas inflables para posicionar a las tortugas y proporcionar una superficie acolchada. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Se pueden necesitar sujetadores especialmente diseñados para levantar a los adultos pesados (Figuras 9 y 10). El GSTC tiene sujetadores diseñados por la compañía Ortega’s Canvas & Sail Repair (Carlsbad, California).

Se pueden necesitar sujetadores especialmente diseñados para levantar a las tortugas marinas adultas pesadas

Figura 9. Se pueden necesitar sujetadores especialmente diseñados para levantar a las tortugas marinas adultas pesadas. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Se utiliza un sujetador para llevar a una tortuga marina adulta pesada

Figura 10. Se utiliza un sujetador para llevar a una tortuga marina adulta pesada. Por lo menos una persona debe supervisar la cabeza de la tortuga para evitar que sea arrastrada por el suelo y para evitar que la tortuga muerda a las personas. Foto proporcionada por el Georgia Sea Turtle Center. Haga clic en la imagen para ampliar

Una vez en el hospital, las carretillas o carros de transporte acolchados, bajos y con ruedas, pueden ser muy valiosos para trasladar a las tortugas grandes (Figura 11).

Las tortugas grandes se pueden mover alrededor del hospital en carretillas acolchadas y bajas

Figura 11. Las tortugas grandes se pueden mover alrededor del hospital en carretillas acolchadas y bajas. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar

Precaución

Tenga cuidado al manipular a las tortugas debilitadas. Varios casos de desgarros pericárdicos y cardíacos causados por los huesos afilados del plastrón se han documentado debido a la movilidad de los huesos entoplastron e hioplastron afilados. Estos huesos son particularmente móviles en las tortugas boba debilitadas (Figuras 12 y 13).

Las tortugas boba debilitadas se encuentran en riesgo de desgarros pericárdicos y cardíacos causados por el plastrón

Figura 12. Las tortugas boba debilitadas (Caretta caretta) se encuentran en riesgo de desgarros pericárdicos y cardíacos causados por el plastrón. Foto proporcionada por Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

En las tortugas marinas, el plastrón se compone de cuatro huesos pares y un hueso impar, el entoplastron

Figura 13. En las tortugas marinas, el plastrón se compone de cuatro huesos pares y un hueso impar, el entoplastron. Estos huesos están separados en los neonatos, pero se encuentran fusionados en los adultos. El tejido conectivo que sostiene a los huesos, se debilita en las tortugas debilitadas. Foto proporcionada por Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar .

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Referencias