Conceptos Básicos de Comportamiento: Enfoque Clínico del Conejo

Introducción

El manejo de las especies de presa como el conejo, a menudo requiere un profundo cambio de paradigma para los veterinarios acostumbrados a tratar solamente gatos y perros (Figura 1). Los conejos se pueden estresar muy fácilmente en un entorno clínico. La liberación de catecolaminas relacionadas con el estrés produce taquicardia, taquipnea, la hipotermia y la isquemia renal (Bays 2006). Como resultado, el estrés excesivo puede evitar una respuesta positiva a la terapia médica y quirúrgica y puede interferir con la anestesia y la recuperación normal (Bays 2006).

El manejo de una especie de presa, como el conejo, debe diferir del manejo de un gato o un perro

Figura 1. El manejo de una especie de presa, como el conejo, debe diferir del manejo de un gato o un perro. Haga clic en la imagen para ampliar

El reto del manejo de un pequeño mamífero como el conejo, aumenta exponencialmente si es presentado cuando está enfermo o tiene una lesión. La respuesta fisiológica al dolor puede agravar los cambios cardiovasculares y renales descritos anteriormente. El dolor aumenta aún más el tono simpático, el cual aumenta la viscosidad de la sangre, el tiempo de coagulación, la fibrinólisis y la agregación plaquetaria (Bays 2006). Todos estos posibles efectos negativos del estrés y el miedo se combinan para causar la estasis gastrointestinal, una pobre respuesta a la anestesia, choque e incluso la muerte.

Reconocimiento de los signos de enfermedad y dolor

La evaluación del dolor es un reto en los conejos, ya que los signos clínicos son a menudo bastante sutiles (Weaver et al 2010). Al igual que otras especies de presa, los conejos tienden a enmascarar los signos de dolor o enfermedad, sobre todo cuando están asustados y se encuentran en un entorno extraño. Por lo tanto, es especialmente importante obtener un buena historia clínica.

Historia clínica

El veterinario de conejos exitoso escucha con atención las observaciones del dueño y toma muy en serio cualquier comportamiento que el dueño considera anormal para su mascota (Bays 2006). Los signos importantes no específicos de enfermedad en el conejo pueden incluir una amplia gama de problemas clínicos (Bays 2012):

  • Anorexia
  • Letargo, reluctancia a moverse y/o interés reducido por el entorno que lo rodea
  • Ausencia de comportamientos normales incluyendo la falta de acicalamiento
  • La agresión en un animal normalmente dócil
  • Ausencia o disminución en la producción de materia fecal
  • Separación del grupo

Además de la ausencia del acicalamiento, el estrés y/o el dolor pueden estar asociados con el exceso de acicalamiento, el lamido excesivo, la depilación o la automutilación. Los dueños también pueden describir un aumento en el consumo de agua y/o el bruxismo, que comúnmente se asocia con dolor abdominal en el conejo. La poliuria, polidipsia y/o la porfirinuria también se pueden observar en el conejo sufriendo de estrés crónico (Klaphake y Paul-Murphy 2012).

Examen visual

Aunque la sala de examen puede ser intimidante, incluso el conejo más tímido debe parecer vivo y alerta, con las orejas levantadas y la cola erguida. Si se da la oportunidad de aclimatarse a este ambiente extraño, algunos individuos comenzarán a acicalarse e investigar el entorno extraño por medio de la olfacción y movimientos de la cabeza (Vella y Donnelly 2012, Bays 2006). El conejo normal puede incluso comer si se le ofrecen alimentos adecuados (Bays 2006).

Los conejos poseen pocos músculos de expresión facial. Por lo tanto, la observación cuidadosa de la cara no se puede utilizar para identificar correctamente los signos de dolor en el conejo (Leach 2011). La única región facial que puede proporcionar una pista sutil son los ojos. El conejo doloroso y/o temeroso puede exhibir (Bays 2006):

  • Ojos hinchados
  • Ojos medio cerrados o entrecerrados
  • Ojos apagados y desenfocados

La investigación confirma que en lugar de estudiar la cara, la observación cuidadosa del cuerpo, incluyendo la espalda y los cuartos traseros, es mucho más eficiente para identificar correctamente el dolor en el conejo (Leach 2011). Los signos de dolor abdominal pueden incluir una postura encorvada, presión del abdomen contra el suelo y cuando se extienden tienen la espalda arqueada (Tabla 1). El conejo con dolor también puede tener espasmos, se puede contraer del dolor y puede tener respiraciones rápidas poco profundas, con la cabeza extendida hacia arriba y afuera (ortopnea) (Weaver 2010, Leach 2009, Bays 2006). Si se le permite deambular, se puede observar cojera o movimientos rígidos (Bays 2006).

Referencias

Bays TB. Behavior of small mammals. In: Quesenberry KE, Carpenter JW (eds). Ferrets, Rabbits, and Rodents: Clinical Medicine and Surgery (3rd ed). St. Louis, MO;Elsevier Saunders; 2012: 545-549.

Bays TB. Rabbit behavior. In: Bays TB, Lightfoot TL, Mayer J (eds). Exotic Pet Behavior: Birds, Reptiles, and Small Mammals. St. Louis, Mo: WB Saunders: 2006: 1-49.

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Graham. Basic approach to veterinary care. In: Quesenberry KE, Carpenter JW (eds). Ferrets, Rabbits, and Rodents: Clinical Medicine and Surgery (3rd ed). St. Louis, MO;Elsevier Saunders; 2012: 175.

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Leach MC, Coulter CA, Richardson CA, Flecknell PA. Are we looking in the wrong place? Implications for behavioural-based pain assessment in rabbits (Oryctolagus cuniculi) and beyond? PLoS One 6(3):e13347, 2011.

Vella D, Donnelly TM. Basic anatomy, physiology, and husbandry. In: Quesenberry KE, Carpenter JW (eds). Ferrets, Rabbits, and Rodents: Clinical Medicine and Surgery (3rd ed). St. Louis, MO;Elsevier Saunders; 2012. Pp. 169-171.

Weaver LA, Blaze CA, Linder DE, et al. A model for clinical evaluation of perioperative analgesia in rabbits (Oryctolagus cuniculus). J Am Assoc Lab Anim Sci 49(6):845-851, 2010.