Insulinoma en el Hurón

Puntos clave

  • El adenoma de células insulares o insulinoma se observa con frecuencia en hurones de mediana a mayor edad en los Estados Unidos.
  • Los signos de hipoglicemia incluyen con frecuencia la depresión, un aspecto aturdido o glaseado en los ojos, paresia posterior y la ataxia, así como signos de náusea (babeo copioso, arcadas y frotar la boca con las patas delanteras). Con menor frecuencia el hurón puede colapsar o incluso puede tener convulsiones.
  • Los niveles normales de glucosa en sangre en ayunas oscilan de 90 a 120 mg/dL. Niveles en ayunas menores a los 90 mg/dL es sospechoso de insulinoma y niveles menores a los 70 mg/dL es bastante sugestivo.
  • Los episodios de hipoglicemia leves a moderados pueden ser manejados con comidas frecuentes de una dieta de alta calidad y alto contenido proteico.
  • Aunque no hay cura para el insulinoma, la citorreducción quirúrgica del tumor con posible pancreatectomía parcial es el tratamiento de elección.
  • El tratamiento médico de insulinoma se centra en la administración de corticosteroides.

Entendiendo el insulinoma en el hurón

El adenoma de células insulares o insulinoma se observa con frecuencia en hurones de mediana a mayor edad en los Estados Unidos. No hay predilecciones de género.

La presentación de los signos clínicos varía. Los hurones afectados pueden presentar episodios agudos e intermitentes de hipoglicemia o los signos clínicos pueden desarrollarse lenta e insidiosamente. Los signos clínicos de hipoglicemia incluyen con frecuencia la depresión, un aspecto aturdido o glaseado en los ojos, paresia posterior y la ataxia, así como signos de náusea (babeo copioso, arcadas y frotar la boca con las patas delanteras) (Figura 1 y Figura 2). Los hurones afectados pueden comenzar a dormir por más tiempo y de forma más profunda. Si la hipoglicemia es lo suficientemente severa, el hurón puede colapsar. La actividad convulsiva es posible pero poco frecuente.

Los signos clínicos de insulinoma en el hurón pueden incluir:

  • Depresión
  • Aspecto aturdido y glaseado en los ojos
  • Debilidad en las extremidades traseras y ataxia
  • Nausea
  • Colapso
  • Actividad convulsiva
  • Coma
  • Depresión
  • Aspecto aturdido y glaseado en los ojos
  • Debilidad en las extremidades traseras y ataxia
  • Nausea
  • Colapso
  • Actividad convulsiva
  • Coma
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Figura 1. Los signos de náusea como un babeo abundante, frotar la boca vigorosamente con las patas delanteras o incluso el vómito, son vistos comúnmente en el hurón con hipoglicemia. Foto proporcionada por C. Johnson-Delaney. Haga clic en la imagen para ampliar.

Ferret PL paresis

Figura 2. La debilidad generalizada en el hurón a menudo se manifiesta con debilidad en las extremidades traseras. En algunos casos, el hurón puede presentarse derrumbado en la parte posterior-al igual que un gato con tromboembolismo aórtico. Haga clic en la imagen para ampliar.

Hasta que se demuestre lo contrario, un hurón con hipoglicemia persistente tiene casi invariablemente insulinoma. La inanición también puede causar hipoglicemia. Otras causas menos frecuentes de hipoglicemia en el hurón incluyen la enfermedad hepática, neoplasia, la sepsis y la insolación.

Consejos para el cuidado de emergencia

El diagnóstico de insulinoma en general se basa en la historia, los hallazgos clínicos y la hipoglicemia persistente.

  • Los niveles sanguíneos normales de glucosa en ayunas oscilan entre 90-120 mg/dL.
  • Niveles en ayunas menores a los 90 mg/dL es sospechoso de insulinoma.
  • Niveles menores a los 70 mg/dL es bastante sugestivo de insulinoma.

Si se sospecha de insulinoma no es necesario ayunar al hurón, sin embargo, si se realiza el ayuno, no se debe hacer por más de 2 a 3 horas y el paciente debe ser monitoreado cuidadosamente durante este tiempo.

Los episodios de hipoglicemia leve a moderados pueden ser manejados de forma ambulatoria. Si el hurón está lo suficientemente alerta para masticar y tragar, se debe alimentar una fuente de alimentos a base de proteína animal fácil de digerir como el Emeraid Carnivore, comida para bebés de pollo, dieta de prescripción Hill’s a/d o Eukanuba Calorías Máximas.

Se recomienda la hospitalización para episodios de hipoglicemia graves que no responden a los tratamientos orales o que presentan profundos signos de hipoglicemia tales como el colapso o la actividad convulsiva.

Administre un bolo de 0.25-0.5 ml de dextrosa al 50% por la vía intravenosa (IV) lentamente en un período de 10 a 15 minutos. Diluya la dextrosa en una relación 1:1 con solución salina o agua estéril.

Precaución: Si la dextrosa se administra con demasiada rapidez, se estimulará el insulinoma a secretar más insulina. Esto puede conducir a un ciclo cada vez peor de hipoglicemia, administración de dextrosa y la secreción posterior de insulina.

Dependiendo de la respuesta clínica al bolo de dextrosa IV, se puede alimentar al hurón con una comida alta en proteína o el paciente puede requerir de una infusión de velocidad constante con dextrosa al 2.5 a 5%.

Precaución: Cuando un hurón con insulinoma se mantiene en fluidos intravenosos, es esencial que la infusión sea verdaderamente continua. Al interrumpir la administración de dextrosa, se estimula la secreción de insulina y potencialmente se puede empeorar la condición del paciente.

En raras ocasiones, los agentes anticonvulsivos también pueden estar indicados en los hurones con convulsiones que no responden a la infusión de dextrosa (Diazepam 1-2 mg IV en bolo lento en base al efecto).

Manejo del caso

Diagnosis

Si se sospecha de insulinoma …

  • Proporcione descansos frecuentes durante los procedimientos diagnósticos y terapéuticos.
  • Alimente una fuente de alimentos a base de proteína animal fácil de digerir como el Emeraid Carnivore o comida para bebés de pollo durante los descansos.
  • Se requiere de un monitoreo constante y cuidadoso, ya que cambios en el estado general pueden ocurrir rápidamente.

El examen físico es a menudo poco notable con la excepción de debilidad generalizada que se representa con paresia posterior, ataxia o colapso y la posible pérdida de peso (Figura 3). Los signos de enfermedad concurrente son comunes en los hurones de mediana a mayor edad, en particular los signos de la enfermedad de las glándulas adrenales.

Ferret mild alopecia

Figura 3. Una parte estándar del examen físico del hurón es permitir al paciente caminar en la sala de examen. Los signos de debilidad generalizada pueden incluir la pérdida de la curvatura normal en la parte posterior o la ataxia de las extremidades traseras. Haga clic en la imagen para ampliar.

El diagnóstico de insulinoma en general se basa en la historia, los hallazgos clínicos y la hipoglicemia persistente (ver consejos para el cuidado de emergencia más arriba). A diferencia de los casos de insulinoma en los perros, la medición de los niveles de insulina o la relación entre la insulina y la glucosa rara vez son necesarias o particularmente útiles en el hurón.

El resto de la química sanguínea suele ser normal en los hurones con insulinoma. La elevación de las enzimas del hígado puede ocurrir con lipidosis hepática secundaria o menos comúnmente, con la metástasis del insulinoma en el hígado.

Las radiografías no suelen mostrar hallazgos clínicos relevantes, aunque a veces se puede observar esplenomegalia de forma incidental.

La ecografía abdominal puede revelar crecimientos nodulares cerca del estómago que pueden, en raras ocasiones, ser grandes nódulos de insulinoma. Más comúnmente, estos nódulos representan linfadenopatía de los ganglios linfáticos prominentes, que se encuentran a lo largo de la curvatura menor del estómago.

Terapia

Aunque sólo es una medida paliativa, la citorreducción quirúrgica del tumor es el tratamiento de elección a largo plazo.

Inicie el manejo médico del insulinoma sólo si la comida y/o los fluidos no son suficientes para controlar los signos clínicos.

  • El paciente no debe recibir esteroides antes de la operación ya que el primer fármaco de elección para el manejo médico del insulinoma es la prednisona. Administre prednisolona oral en solución o jarabe (0.5-2 mg/kg por vía oral cada 12 a 24 horas). Utilice una formulación sin alcohol como el líquido oral Pediapred (prednisolona sódica), ya que el alcohol disminuye la glucosa en la sangre. Comience con la dosis inferior del rango y aumente gradualmente la cantidad de prednisona dada en función de la respuesta clínica.
  • El diazóxido (Proglycem, Schering) es un fármaco secundario utilizado para el tratamiento de insulinoma. El diazóxido generalmente no se utiliza en situaciones de emergencia a menos que el hurón siga sin responder al tratamiento, ya que los efectos adversos pueden incluir náusea y vómito.
  • Si el hurón continúa sufriendo de hipoglicemia persistente y severa, entonces una infusión constante con dexametasona (0.5-1 mg/kg en bolo IV lento durante 6 horas, repita cada 12 a 24 horas según sea necesario) puede resultar útil.

Raramente, habrá un hurón que sufre de signos graves de insulinoma que no responde al tratamiento médico y que requiere de citorreducción quirúrgica del páncreas para que los signos clínicos se resuelvan.

La educación del cliente es crucial para los dueños de los hurones afectados. Enseñe a los dueños a reconocer los signos de hipoglicemia y a prevenir que se produzcan episodios de hipoglicemia. Los dueños (y los veterinarios) deben reconocer situaciones que pueden utilizar la glucosa en la sangre y puedan precipitar una crisis de hipoglicemia como el estrés, los viajes y el ejercicio. Reduzca al mínimo los factores de estrés cuando sea posible y asegúrese de que el hurón coma después. Otras medidas preventivas importantes incluyen la alimentación frecuente de alimentos a base de carne de alto valor proteico y evitar alimentos que contienen azúcares simples y carbohidratos. Descargue el folleto de educación al cliente de LafeberVet para más información.

Pronóstico

No hay cura para el insulinoma. Si el hurón vive lo suficiente, con el tiempo llegará a un punto en que los signos clínicos no se pueden controlar y se necesitara evaluar la calidad de vida y posiblemente considerar la eutanasia.

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Referencias

Referencias

Chen S. Pancreatic endocrinopathies in ferrets. Vet Clin North Am Exot Anim Pract. 11(1):107-123, 2008.

Quesenberry KE, Carpenter JW (eds). Ferrets, Rabbits, and Rodents: Clinical Medicine and Surgery, 2nd ed. Philadelphia, WB Saunders, 2003.

Pollock C. Emergency medicine of the ferret. Vet Clin North Am Exot Anim Pract. 10(2):463-500, 2007.

Weiss CA, Williams BH, Scott MV. Insulinoma in the ferret: clinical findings and treatment comparison of 66 cases. J Am Anim Hosp Assoc. 34(6):471-475, 1998.