Venopunción en Aves

Puntos clave

  • El valor de las pruebas de diagnóstico siempre debe ser considerado en conjunto con el estrés producido por la venopunción, ya que el ave críticamente enferma puede no estar lo suficientemente estable para la restricción manual.
  • Los sitios de venopunción comunes en las aves son la vena yugular, la vena metatarsiana medial y la vena basílica.
  • En muchas especies de aves, incluyendo los loros, el sitio más común para la recolección de sangre es la vena yugular.
  • La vena basílica es un sitio particularmente útil en las especies de aves más grandes, como las aves rapaces o en especies que carecen de un área desprovista de plumas sobre la vena yugular, como las palomas y las aves acuáticas.
  • La vena metatarsiana medial tiende a ser más pequeña que la vena basílica, pero es particularmente popular en las aves que carecen de un área desprovista de plumas sobre la vena yugular como las palomas y las aves acuáticas.
  • Para reducir al mínimo el riesgo de formación de hematomas, seleccione la aguja de calibre más pequeño posible.
  • Hasta el 10% del volumen de sangre (o 1% del peso corporal total en gramos) se puede extraer de forma segura en las aves saludables. En las aves en estado crítico o con anemia se deben recolectar muestras más pequeñas que no sean más de 0.5% del peso corporal.

Introducción

El análisis de sangre se considera una prueba de diagnóstico básico en todas las especies, incluyendo a las aves. La venopunción puede estar indicada para el examen anual, la determinación del sexo a partir del DNA, la evaluación del ave enferma o lesionada y para las transfusiones.

Riesgos y beneficios

El riesgo de la venopunción debe compararse con el valor diagnóstico de la prueba. Las aves críticamente enfermas pueden no estar lo suficientemente estables para la restricción física y las coagulopatías pueden estar asociadas con ciertas enfermedades, como la insuficiencia hepática.

Equipo necesario

El equipo necesario para la recolección de sangre es básicamente el mismo que se utiliza para otras especies, sin embargo, se deben hacer algunos ajustes para los pacientes de tamaño pequeño. Reúna todo el equipo necesario antes de sujetar al paciente.

  • Agujas
  • Jeringas
  • Alcohol
  • Bolas de algodón y/o gasa
  • Tubos de recolección de sangre, p. ej. microtainers
  • Contenedor para desechar objetos cortantes aceptado por OSHA
  • ± Heparina

Para reducir al mínimo el riesgo de formación de hematomas, seleccione la aguja de calibre más pequeño posible. Para las aves que pesan menos de 50 gramos, se recomienda una aguja de calibre 27 o 28, como la que se observa en las jeringas de insulina. Para las aves que pesan aproximadamente entre 50 y 100 gramos, una aguja de calibre 26 ó 27 es una buena opción. Seleccione una aguja de calibre 22 a 25 para las aves de más de 100 gramos. Dependiendo del tamaño del ave y el sitio de venopunción seleccionado, adjunte la aguja a una jeringa de 0.5, 1.0 o 3.0 ml. La heparina a veces se utiliza para pre-heparinizar la jeringa, sin embargo, siempre se debe consultar con su laboratorio antes de la recolección de las muestras.

También necesitará alcohol o bolas de algodón remojadas en solución salina o alcohol para separar las plumas. Por lo general, se utiliza un dedo para inmovilizar el vaso sanguíneo, sin embargo, un aplicador con punta de algodón puede ser útil en un paciente pequeño. Las bolas de algodón y/o la gasa se pueden utilizar para aplicar presión después de la venopunción.
Coloque pequeñas muestras de sangre en microtainers (tubo de recolección de sangre BD Microtainer; Becton Dickinson and Company, Franklin Lakes, NJ).

Volumen de la muestra de sangre

La utilidad de la prueba de diagnóstico está limitada por la cantidad y la calidad de la muestra de sangre. Dependiendo de la especie de interés, el volumen de sangre total es de aproximadamente 60-120 ml/kg de peso, sin embargo, el volumen de sangre total generalmente es estimado como el 10% del peso corporal. Hasta el 10% del volumen de sangre (o 1% del peso corporal total) se puede extraer de forma segura en las aves saludables. Por ejemplo, el volumen de sangre de una cacatúa ninfa de 100 gramos, se estima en 10 ml. Un máximo del 10% del volumen de sangre o hasta 1 ml puede ser extraído de esta ave saludable. Muestras más pequeñas, no más de 0.5% del peso corporal, deben ser recolectadas en las aves en estado crítico o con anemia. Asegúrese de tener en cuenta la posibilidad de formación de un hematoma al calcular el volumen de sangre a ser recolectado.

Consejos generales para la recolección de sangre en el paciente aviar

  • Aunque algunos médicos rutinariamente insertan el bisel de la aguja hacia arriba (Jenkins 1997), yo recomiendo la inserción del bisel de la aguja hacia abajo para reducir el riesgo de laceración (Don Harris, comunicación personal, 2005).
  • Inserte la aguja en la vena directamente en lugar de insertarla desde el lado.
  • Se debe romper el sello de la jeringa antes de comenzar la venopunción para reducir al mínimo el riesgo de movimiento de la jeringa y la aguja.

Vena yugular

En varias especies de aves, incluyendo el loro, el sitio más común para la recolección de sangre es la vena yugular. La vena yugular puede ser el único vaso sanguíneo lo suficientemente grande para la recolección de sangre en aves pequeñas como las aves paseriformes.

En general, la vena yugular derecha es más grande que la yugular izquierda, aunque ambas venas pueden ser utilizadas. La vena yugular se accede fácilmente bajo el área desprovista de plumas, o apterilo, en el lado derecho del cuello. Esta falta de cobertura de tejido blando significa que la vena yugular se puede visualizar fácilmente a menos que el paciente tenga sobrepeso o hipotensión. Desafortunadamente, esta falta de cobertura de tejido blando también significa que la vena yugular es propensa a la formación de hematomas. La hemorragia grave puede ocurrir cuando la vena es lacerada inadvertidamente. Afortunadamente la formación de hematomas a menudo se puede evitar con el uso de una técnica suave y cuidadosa y con la restricción adecuada.

Aunque los veterinarios aviares experimentados pueden obtener sangre en las aves pequeñas que pesan menos de 200-300 gramos sin la asistencia de un ayudante, la venopunción de la vena yugular derecha generalmente requiere de dos personas. El ave se sujeta en decúbito lateral izquierdo con el cuello extendido (Figura 1). El cuerpo, incluyendo las alas, es a menudo restringido con la ayuda de una toalla alrededor del cuerpo. El flebotomista típicamente sujeta con seguridad la mandíbula del ave en una mano, mientras que el sujetador coloca presión sobre la vena al nivel de la entrada torácica (Jenkins 1997).

la vena yugular derecha

Figura 1. El sitio más común para la recolección de sangre en muchas especies es la vena yugular derecha, a la que se accede fácilmente en el tracto desprovisto de plumas o apterilo. En varios pacientes, el flebotomista sostiene la cabeza del ave de forma segura por la mandíbula (flecha pequeña azul) y el sujetador restringe el resto del cuerpo, a menudo envuelto suavemente en una toalla. Se coloca presión sobre la vena yugular al nivel de la entrada torácica (flecha blanca). Crédito de la foto: Lauren Powers, DVM, DABVP (Práctica Aviar)

Separe las plumas que recubren la vena yugular y luego utilice alcohol para mantener estas plumas fuera del área de interés. A veces, se necesita reposicionar la cabeza o el cuello para que la vena se vuelva más prominente. La vena se punciona en sentido craneal a caudal. Introduzca la aguja en un ángulo poco profundo y descanse la mano que sostiene la jeringa sobre la mano que está sujetando la cabeza del ave. Esto garantizará que si de repente el ave se mueve, entonces todo (la cabeza y la aguja) se moverá en conjunto– lo que reduce el riesgo de lacerar la vena. Recoja la muestra de sangre aspirando levemente y de forma gradual para evitar el colapso de la vena.

Vena Basílica

La vena basílica, también conocida como la vena cubital cutánea (Figura 2), es visible justo debajo de la piel a medida que pasa sobre la superficie medial del codo. La vena basílica es particularmente útil en las aves más grandes, como las aves rapaces o en las especies que poseen plumas sobre la vena yugular como las palomas y las aves acuáticas

la vena basílica

Figura 2. Se muestra aquí la vena basílica, otro sitio utilizado para la extracción de sangre. Crédito de la foto: Lauren Powers, DVM, DABVP (Práctica Aviar) Haga clic en la imagen para ampliar

Para obtener sangre de la vena basílica, un asistente sujeta el paciente en decúbito dorsal sobre una superficie acolchada y con un ala extendida. El flebotomista extiende, estabiliza y sostiene el ala distal por el carpo. Se coloca presión sobre el ala por encima del antebrazo. La aguja se inserta medialmente en un punto justo proximal al codo (Figura 3) (Jenkins 1997).

Para recolectar sangre de la vena basílica, la aguja se inserta medialmente en un punto justo proximal al codo

Figura 3. Para recolectar sangre de la vena basílica, la aguja se inserta medialmente en un punto justo proximal al codo. Crédito de la foto: Lauren Powers, DVM, DABVP (Práctica Aviar) Click image to enlarge.

La formación de hematomas es más común en la vena basílica en comparación con la vena yugular, pero rara vez tiene consecuencias graves. Para minimizar el riesgo de formación de hematoma, se debe utilizar una técnica suave y aplicar presión durante varios minutos después de la obtención de la muestra.

Vena metatarsiana medial

La piel que recubre la vena metatarsiana medial o vena tibial caudal se encuentra en la superficie medial de la pierna y cruza sobre la articulación intertarsiana (corvejón) y a lo largo del tarsometatarso (Figura 4). La piel con apariencia de escamas que recubre la vena metatarsiana medial es relativamente gruesa y la formación de hematomas es mucho menos probable cuando se compara con la vena yugular o la vena basílica.

La piel que recubre la vena metatarsiana medial es relativamente gruesa y la formación de hematomas es relativamente poco común

Figura 4. La piel que recubre la vena metatarsiana medial es relativamente gruesa y la formación de hematomas es relativamente poco común. Crédito de la foto: Lauren Powers, DVM, DABVP (Práctica Aviar) Haga clic en la imagen para ampliar

La vena metatarsiana medial tiende a ser más pequeña que la vena basílica, pero es particularmente popular en las aves que poseen plumas sobre la vena yugular como las palomas, las aves acuáticas y muchas aves de patas largas (Figura 5) . La vena metatarsiana medial también a veces se utiliza en las aves psitácidas más grandes.

Blood collection from the medial metatarsal vein of a crane

Figura 5. Recolección de sangre de la vena metatarsiana medial en una grulla. Crédito de la foto: Dra. Gretchen Cole Click image to enlarge.

La recolección de sangre de la vena metatarsiana medial requiere de dos personas (o más). Dependiendo del tamaño del paciente y la longitud de sus patas, el sujetador o incluso un tercer auxiliar, extiende la extremidad hacia adelante mientras coloca presión por encima de la rodilla. Esto mantiene la pierna inmóvil mientras coloca presión sobre la vena. A continuación, el flebotomista inserta la aguja en la vena usando un ángulo poco profundo. Normalmente la aguja se introduce cerca del corvejón, donde las escamas se comunican con la piel con plumas.

La vena metatarsiana medial suele ser más pequeña que la basílica, lo que puede disminuir el volumen de la muestra. Para las aves particularmente pequeñas, una aguja hipodérmica se puede insertar en la vena y se recoge la sangre directamente desde la aguja en tubos capilares.

Corte de uñas

Aunque el corte de uñas es una técnica simple y rápida para recolectar muestras pequeñas de sangre, no se aconseja debido al dolor asociado con este procedimiento y el artefacto causado frecuentemente por los tejidos. Por ejemplo, si las aves caminan sobre los excrementos, el ácido úrico contaminará las uñas de los pies y los resultados serán falsamente elevados.

A continuación

Después de la recolección de la muestra, coloque suavemente una bola de algodón sobre el sitio de la venopunción antes de retirar lentamente la aguja. Aplique presión firme y constante durante un par de minutos mientras mantiene el ave en posición vertical. Resista la tentación de presionar fuertemente sobre la vena, ya que esto puede exprimir la sangre fuera de la pared delgada y frágil de la vena y puede crear un hematoma.

Manejo de las muestras

Transfiera la sangre recolectada en tubos apropiados tan pronto como sea posible. Tenga en cuenta que los eritrocitos grandes de las aves son relativamente frágiles. Para minimizar el riesgo de hemólisis y otros cambios o artefactos, desconecte la aguja de la jeringa antes de la transferencia de la muestra en un tubo de recolección de sangre. Los tubos que contienen anticoagulante deben invertirse suavemente varias veces. Nunca agite o mezcle vigorosamente la sangre. Siempre consulte con su laboratorio antes de manipular las muestras de sangre de aves. Algunos laboratorios solicitan que se realicen frotis de sangre con sangre fresca, que está libre de anticoagulantes. Por último se debe recordar, que los grandes eritrocitos nucleados continuarán utilizando la glucosa después de la venopunción. Una ventaja de heparinizar la sangre, es que las muestras transferidas a tubos de tapa roja no necesitan coagularse primero. Por el contrario, se pueden centrifugar inmediatamente para prevenir la hipoglicemia artefactual (Fudge 2000).

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Referencias