Conceptos básicos de reproducción del conejo

Puntos clave

  • Hay verdad en la frase «se reproducen como conejos».
  • La hembra es presentada al macho para la cría.
  • Los conejos tienen un período relativamente corto de gestación.
  • El parto en el conejo es más conocido como «alumbramiento».
  • El conejo recién nacido es altricial.
  • La leche de conejo es muy rica en nutrientes.
  • Los conejos destetados son vulnerables a la enfermedad.
  • Los conejos juveniles alcanzan la pubertad justo después que alcanzan una tasa máxima de crecimiento.
  • Con frecuencia el comportamiento sexual se manifiesta con territorialidad.
  • El adenocarcinoma endometrial es la neoplasia más común en las hembras.

Introducción

Los conejos muestran muy poca distinción entre el comportamiento sexual y el comportamiento social, incluso cuando están castrados (Harriman 1995). Acciones normales como la territorialidad, los comportamientos de búsqueda de atención como algunos sonidos que producen y el desplazamiento en círculos y el comportamiento de anidación, como la excavación y masticación, están íntimamente ligados al impulso instintivo para reproducirse.

“Se reproducen como conejos”

La naturaleza prolífica del conejo les ha relacionado con la fertilidad y el ciclo de la vida y la muerte desde la antigüedad. De hecho, la idea del conejo de Pascua probablemente surgió de la creencia medieval de que los conejos, como creadores de la vida, marcan el comienzo de la madrugada (Figura 1) (Mayer 2003).

Los conejos se han asociado con la fertilidad y el ciclo de la vida desde la antigüedad

Figura 1. Los conejos se han asociado con la fertilidad y el ciclo de la vida desde la antigüedad. Crédito de la foto: Elliott Castaño a través de Flickr Creative Commons. Haga clic en la imagen para ampliar.

Una hembra potencialmente puede dar a luz hasta 60 crías por año. Debido a esta fecundidad, los primeros exploradores llevaron conejos como fuente de alimento y luego los pusieron en libertad en islas remotas. Por desgracia, la ausencia de depredadores permitió que las poblaciones de conejos crecieran rápidamente en algunas islas como Nueva Zelanda (O’Malley 2005).

Conejo macho

La cabeza y el cuerpo del macho intacto adulto son generalmente más corpulentos que la cabeza y el cuerpo de la hembra (Richardson 2000). El prepucio del pene es cilíndrico y el pene puede ser fácilmente extruido en conejos mayores a los 2 meses de edad. Los sacos escrotales se encuentran en el aspecto craneolateral al pene. El escroto es oblongo y parcialmente sin pelo y los testículos son relativamente grandes, con prominentes almohadillas de grasa del epidídimo (O’Malley 2005).

Los testículos descienden en algún momento entre las 10 a 14 semanas de edad. La primera aparición puede variar con el individuo, la raza y la temperatura ambiental. El conejo adulto puede retraer los testículos de vuelta en el abdomen a través del anillo inguinal abierto cuando está estresado o para regular la temperatura testicular. Los testículos descienden aún más en los días calurosos y se acercan al cuerpo en los días fríos. Este fenómeno se puede distinguir de un verdadero macho criptórquido por la ausencia del saco escrotal (O’Malley 2005, Richardson 2000).

Antes de la castración del conejo macho, la elevación de los cuartos traseros o el colocar suave presión sobre el abdomen caudal, provoca que los testículos caigan de nuevo en el escroto. Se prefiere una técnica de castración cerrada para minimizar el riesgo de hernia inguinal post-operatoria. Si se realiza una técnica quirúrgica abierta, el anillo inguinal grande y superficial debe ser cerrado.

Conejo hembra

Las hembras adultas, en particular de raza mediana y grande, a menudo desarrollan una papada o pliegues de piel debajo de la barbilla. Las hembras mayores tienden a ser más grandes que los machos de la misma raza (Richardson 2000).

Los ovarios son alargados y se encuentran relativamente caudal en el conejo. Los oviductos son muy largos y enroscados. El útero dúplex consta de dos cuernos uterinos separados. No hay cuerpo uterino. El mesometrio es un sitio de almacenamiento de grasa significativo en el conejo, proporcionalmente mucho mayor que en otros animales de compañía. Los dos cuernos uterinos se comunican con dos cuellos uterinos, que se unen para formar una vagina común (O’Malley 2005). La vagina del conejo es relativamente larga y sacular (Vella 2012). La uretra entra en la pared dorsal de la vagina; el clítoris se encuentra en la superficie ventral. La vulva tiene una forma triangular con una abertura en forma de hendidura y la apariencia de esta hendidura se utiliza para distinguir las hembras juveniles de los machos juveniles.

Si la vejiga urinaria se expresa mientras que el conejo está en decúbito dorsal, la vagina relativamente flácida potencialmente se puede llenar con orina. Para minimizar el riesgo de contaminación durante la ovariohisterectomía, la vejiga se expresa después que el paciente es anestesiado pero antes de ser colocado en decúbito dorsal (Jenkins 2012). Los ligamentos suspensorios son relativamente largos, haciendo la exteriorización del útero relativamente fácil. Sin embargo, la gran cantidad de grasa en el ligamento ancho del útero todavía hace que la ovariohisterectomía en el conejo sea relativamente difícil, incluso en las hembras jóvenes. Los dobles cuellos uterinos no se extraen de forma rutinaria durante la ovariohisterectomía, sin embargo su extracción está indicada en pacientes con cervicitis, neoplasia o endometriosis (Jenkins 2012, O’Malley 2005).

La hembra es una ovuladora inducida. Aunque ella no muestra un ciclo estral normal, si el apareamiento no ocurre la hembra varía en la receptividad a medida que los folículos ováricos retroceden y nuevos folículos maduran. Los períodos de receptividad duran de 5 a 14 días y son seguidos por uno o dos días en los que la hembra se rehusa a aparearse. Este ciclo se repite hasta que se produzca la concepción, aunque la actividad ovárica disminuye a medida que disminuye el fotoperíodo durante el final del verano y los meses de invierno (Vella 2012, Klaphake 2012, O’Malley 2005).

La citología de frotis vaginal no es útil para la identificación de receptividad de la hembra (O’Malley 2005), sin embargo la apariencia de la vulva puede proporcionar una pista útil. Cuando la hembra es receptiva, la vulva se encuentra más hinchada y es a menudo de un color rosa púrpura o rojo púrpura (Klaphake 2012, O’Malley 2005). Durante el anestro la vulva es estrecha y pálida (O’Malley 2005).

Reproducción (Breeding rabbits)

Ambos conejos machos y hembras pueden ser muy territoriales y el apareamiento es mejor logrado si la hembra se coloca en la jaula del macho o si se introduce a la pareja en un territorio neutral (Bays 2006, Richardson 2000).

Una vez introducidos, el macho sigue a la hembra alrededor, produciendo un suave zumbido mientras que la huele y lame durante unos 30 segundos (Vella 2012, Bays 2006). El macho también puede rociar la hembra con orina (Bays 2006). La hembra receptiva saltará en círculos o se acuesta en el piso (Bays 2006). Se observa lordosis cuando se aplica presión sobre su espalda (Bays 2006), mientras que la hembra no receptiva trata de correr lejos del macho y si se encuentra acorralada, puede vocalizar o incluso morder. El apareamiento activo comienza cuando el macho agarra a la hembra por la nuca con los dientes. A continuación, monta la coneja empujando vigorosamente hasta que la eyaculación se produce con relativa rapidez. Después el macho emite un grito agudo o chillido antes de caer de espaldas o de lado, mientras que la hembra huye o comienza a morder y patear el macho (Video 1) (Bays 2006, Richardson 2000).

Video 1. La reproducción en los conejos es una acontecimiento breve

La ovulación ocurre 10 a 13 horas después del apareamiento (Vella 2012, O ‘Malley 2005, Richardson 2000). Aunque un solo apareamiento suele ser suficiente para estimular la ovulación, los criadores a menudo permiten que el apareamiento ocurra varias veces durante un período de 30 minutos antes de colocar a la hembra devuelta en su recinto. A pesar de su fecundidad, la hembra no debe tener más de tres camadas en un año (Richardson 2000). La vida reproductiva varía con la raza, sin embargo, los machos suelen ser reproducidos por 5 a 6 años y las hembras por aproximadamente 3 años (Vella 3012).

Gestación

Cuando se comparan con las liebres que tienen una gestación de 40 a 50 días, los conejos tienen un período de gestación relativamente corto con un promedio de 31 días. La gestación puede variar de 28 a 35 días (Vella 2012, Bays 2006, O’Malley 2005), sin embargo, el riesgo de muerte fetal aumenta en el día 32 (O’Malley 2005). El tamaño de la camada varía de 4 a 12 crías (Vella 2012, Bays 2006). Los conejos de razas pequeñas tienden a producir camadas más pequeñas que nacen después de un período de gestación relativamente largo (Vella 2012). Las camadas más grandes generalmente nacen después de un período de gestación más corto (O’Malley 2005). El feto es palpable en los días 12 a 14 (Richardson 2000).

A pesar de sus altas tasas de fecundidad, los conejos tienden a sufrir de una alta incidencia de mortalidad embrionaria. Hay muchas razones posibles para este problema incluyendo la infección, la herencia, el trauma, el uso de drogas, la mala nutrición, así como el estrés social o ambiental. La muerte fetal y reabsorción es más probable que ocurra en las hembras subordinadas (Vella 2012, Klaphake 2012). El feto también se encuentra en mayor riesgo en el día 13 cuando la placenta cambia de saco vitelino a hemocorial y en el día 21 cuando se produce una reducción temporal en el flujo sanguíneo a medida que el feto cambia de forma y tamaño (Klaphake 2012, O’Malley 2005) .

Parto

La hembra comienza a formar un nido varios días a unas pocas horas antes del parto. El cabello se desprende más fácilmente a medida que los niveles de estrógeno aumentan y los niveles de progesterona caen. La hembra arranca el pelo de su abdomen, costados y papada. A continuación, utiliza el pelaje para forrar el nido de heno y paja (Figura 2) (Vella 2012, O’Malley 2005).

 La hembra entreteje los pelos arrancados con heno y paja para crear su nido

Figura 2. La hembra entreteje los pelos arrancados con heno y paja para crear su nido. Crédito de la foto: Andre Mouraux a través de Flickr Creative Commons. Haga clic en la imagen para ampliar

El parto o alumbramiento usualmente ocurre durante las primeras horas de la mañana y normalmente se tarda unos 30 minutos (Vella 2012). La hembra comienza un estro posparto fértil dentro de las 24 horas después del parto, sin embargo, su receptividad disminuye una vez que la lactancia comienza y esta falta de interés en la reproducción continúa hasta después del destete (O’Malley 2005).

Conejo recién nacido

A diferencia de las crías precociales de las liebres, los conejos dan a luz a crías altriciales que normalmente pesan entre 40 y 50 gramos al nacer (O’Malley 2005, Harkness, 1995). La cría nace sin pelo y con los párpados y canales auditivos sellados. Se requiere de la estimulación anogenital para la eliminación (Tabla 1) (Bays 2006).

Tabla 1. Etapas de desarrollo del conejo europeo (Oryctolagus cuniculus) (Bautista 2013, Bays 2006, Richardson 2000)
DiaEtapa de desarrollo
7El pelo comienza a crecer
10Abren los ojos
12Los canales auditivos son funcionales

A pesar de su estado relativamente indefenso, las crías no son sobreprotegidas por la madre (Bautista 2013, Bays 2006). Los niveles de grasa marrón son los más altos durante las primeras 2 semanas de vida. La grasa parda o marrón produce calor o «termogénesis sin temblor» debido a su extensa red capilar y sus reservas no se ven afectadas por el estado nutricional del animal (O’Malley 2005).

Hasta que el pelo comienza a crecer en el día 10, la cría depende en gran medida de la calidez y el aislamiento proporcionado por las otras crías de la camada (Bautista 2013, Bays 2006, Hull 1982). Las posiciones centrales en la camada se asocian con una mayor temperatura corporal, mayor consumo de leche, peso corporal mayor y tasas de crecimiento más rápido (Bautista 2013). Sin embargo, diferencias de comportamiento también se han identificado en base a la posición de la cría en la camada durante la primera semana de vida. Los animales adultos que ocuparon la periferia mostraron un «mayor instinto de supervivencia» al ser «más proactivos» que las crías «intermedias» o «centrales» (Reyes-Meza 2011).

Las crías dependen mucho de su sentido del olfato al nacimiento. La madre es reconocida por el olor de sus heces y la succión de leche es estimulada por una feromona secretada por una glándula cerca del pezón (Vella 2012, O’Malley 2005). La hembra también marca con aroma a sus crías y las hembras pueden perseguir e incluso matar a las crías de otras colonias. La adopción exitosa de conejos domésticos neonatales por parte de otra hembra, requiere de camuflar el olor de la nueva cría frotándola con el material del nido y/o colocando la nueva cría debajo de todas las otras crías (Bays 2006).

Leche materna (Rabbit milk)

Los conejos generalmente poseen ocho glándulas mamarias que se extienden sobre la región torácica e inguinal. Sólo la hembra tiene pezones. Ella puede poseer hasta 10 pezones y la presencia de pezones accesorios es favorecida por los criadores de conejos (Vella 2012, O’Malley 2005).

La leche de conejo es muy rica en nutrientes. De hecho es tan rica que la hembra sólo necesita alimentar a sus crías una o dos veces al día (O’Malley 2005, Cheeke 1987). La leche de conejo es muy alta en grasa (9%) con niveles inusualmente bajos de lactosa (1%) y muy alta en proteínas (13%) (Tabla 2) (O’Malley 2005, Cheeke 1987, FAO). Fisiológicamente, la lactancia es un período muy exigente para la hembra. El consumo de agua aumenta diez veces durante la lactancia, como lo hace el consumo de cecotrofos (O’Malley 2005).

Tabla 2. Comparación de la leche de conejo y la leche de vaca
 ConejoVaca
Lactosa (%)15.0
Proteína (%)133.3
Grasa (%)93.0-4.0

La hembra gasta aproximadamente 3 a 5 minutos a la vez cuidando a sus crías (O’Malley 2005, Cheeke 1987). La hembra silvestre luego cubre cuidadosamente la madriguera con tierra cada vez que ella se va del nido (Bays 2006). Esta «barrera» oculta el nido de los depredadores (Thompson, 1994).

El estómago del conejo neonatal tiene un pH de aproximadamente 5.0 a 6.5. Un estómago a este pH lleno de cuajada de leche, normalmente haría un sustrato ideal para la proliferación bacteriana. Afortunadamente el estómago de la cría contiene un factor antimicrobiano protector llamado «aceite de la leche» durante las 3 primeras semanas de vida. Este aceite es una mezcla de ácidos grasos octanoico y decanoico y es producido por una reacción enzimática que se produce cuando la leche de la hembra entra en contacto con las enzimas en el tracto digestivo de la cría. Los conejos críados a mano carecen de este factor de protección antimicrobiana, lo que los hace susceptibles a la infección (O’Malley 2005, Harkness, 1995).

Destete

Las crías comienzan a dejar el nido y a comer alimento sólido aproximadamente al día 18-21. El destete ocurre generalmente antes del día 42. Por lo general la hembra es sacada de la jaula durante el proceso de destete para que las crías puedan permanecer en un recinto familiar.

El destete es un momento crítico en la vida del conejo en el que las crías son vulnerables a la enfermedad. Las crías comienzan a comer cecotrofos producidos por la hembra aproximadamente a las 2 semanas de edad. En el momento en que el efecto protector del aceite de la leche termina a las 4 a 6 semanas, el intestino no ha sido completamente colonizado por microbios saludables y el pH del estómago no ha llegado a un nivel adulto maduro de 1 a 2. Las «bacterias malas» como los coliformes y Clostridia spp., pueden proliferar causando una enterotoxemia rápida, sobre todo cuando el conejo es alimentado con una dieta baja en fibra y alta en carbohidratos (O’Malley 2005, Cheeke 1987).

Pubertad

Los conejos silvestres viven furtivamente y a menudo solos hasta la madurez sexual. Hacia los 3 a 4 meses de edad los jóvenes pueden formar vínculos de pareja y toman su lugar en la jerarquía social de una colonia. Dado que los machos pueden superar en número a las hembras, los conejos machos a veces viven vidas solitarias como «satélites» en la colonia (Thompson 1994). Las tasas de mortalidad pueden ser tan altas como 90% durante el primer año de vida (Harriman 1995).

El peso corporal es más importante que la edad en la determinación de la madurez sexual. El conejo juvenil llega a la pubertad justo después de que alcanza una tasa máxima de crecimiento; por lo tanto, la edad de inicio de la madurez sexual varía con la raza del conejo. Los conejos de razas pequeñas suelen desarrollarse más rápido y alcanzan la madurez sexual a una edad más temprana (Tabla 3). Las hembras generalmente alcanzan la pubertad antes que los machos (Vella 2012).

Tabla 3. Edad típica de inicio de la pubertad en diversas razas de conejos
Razas pequeñas3.5-5 meses
Razas medianas4-6 meses
Razas grandes5-8 meses

La producción óptima de esperma se produce a los 40-70 días después que se alcanza la pubertad (Vella 2012). Los conejos machos deben ser separados de las hembras por lo menos a las 16 semanas de edad para evitar embarazos no deseados.

Comportamiento sexual

Las conductas sexuales negativas, como la territorialidad y la agresión, son más intensas en el auge de la adolescencia. Algunos de los comportamientos observados pueden incluir el desplazamiento en círculos, el marcaje del territorio con la barbilla, la emisión de sonidos como resoplos y murmullos y el montaje. Durante la pubertad, los machos y hembras que fueron previamente entrenados a usar la caja de arena, pueden orinar y defecar fuera de esta para marcar su territorio (Bays 2012). El comportamiento de anidación, como la excavación frenética y la masticación, también se observa comúnmente en las hembras (Bays 2012, Bays 2006). Visite el artículo Conceptos Básicos de Comportamiento: El Conejo Europeo para obtener información adicional sobre el comportamiento sexual en el conejo pubescente.

Afortunadamente la castración mejora la calidad de mascota de los conejos y los dueños responsables optan por esterilizar a sus mascotas. Esperma viable puede persistir después de la castración, por lo que es prudente mantener el macho separado de la hembra por 4 a 6 semanas para estar seguro.

Patología

El adenocarcinoma uterino es la neoplasia más frecuente del conejo doméstico (Varga 2013, Klaphake 2012, Vinci 2010, Walter 2010). La incidencia de tumores uterinos es independiente de la historia reproductiva de la hembra (Klaphake 2012). La edad es considerada el factor de riesgo más importante para este tumor que se desarrolla lentamente y la incidencia de la enfermedad es mayor en las hembras de edad mediana a mayor (Klaphake 2012, Saito 2002). El adenocarcinoma uterino está presente en aproximadamente el 60% de las hembras después de los 4 años de edad (Varga 2013); la edad media de los conejos afectados es de 6.1 años (Walter 2010).

Los primeros signos clínicos de adenocarcinoma uterino pueden incluir signos sutiles, no específicos de enfermedad como la anorexia y pérdida de la condición corporal. La infertilidad, secreción vaginal y hematuria también se pueden observar (Figura 3). Las membranas mucosas pálidas se observan con hemorragia persistente o severa (Varga 2013, Walter 2010). A medida que la enfermedad avanza, los hallazgos adicionales pueden incluir la estasis gastrointestinal, glándulas mamarias dolorosas e hinchadas y la distensión abdominal. Múltiples masas se pueden palpar en el aspecto craneal a la vejiga urinaria durante el examen físico. Las hembras a veces son presentadas a la clínica para la evaluación de disnea, la cual es secundaria a metástasis pulmonares o el agrandamiento uterino excesivo (Varga 2013).

Hematometra causado por adenocarcinoma en una hembra. Note el útero dúplex

Figura 3. Hematometra causado por adenocarcinoma en una hembra. Note el útero dúplex. Crédito de la foto: Uwe Gille vía Wikimedia Commons. Haga clic en la imagen para ampliar.

La neoplasia uterina se maneja mejor a través de la prevención. Las hembras que no están destinadas a ser reproducidas deben ser esterilizadas a una edad temprana. Los dueños de hembras intactas deben ser educados sobre los primeros signos de la enfermedad y se les debe recomendar traer a la hembra regularmente para ser examinada físicamente (Klaphake 2012).

Otras condiciones patológicas comúnmente reportadas en la hembra incluyen la hiperplasia endometrial, piometra, endometritis y pseudopreñez (Varga 2013, Klaphake 2012, Walter 2010, O’Malley 2005). La pseudopreñez, también conocida como pseudociesis o «embarazo imaginario», puede ocurrir incluso en hembras alojadas por si mismas, aunque las causas más comunes incluyen un apareamiento infértil o la presencia de un macho en la cercanía (Klaphake 2012, O’Malley 2005). A medida que el cuerpo lúteo maduro (CL) segrega progesterona, el agrandamiento de las glándulas mamarias y útero es más pronunciado durante los primeros 10 días. Hacia el día 16, los órganos comienzan a involucionar. El CL comienza a degenerarse después del día 18. A medida que los niveles de progesterona caen, la hembra empieza a arrancarse el pelo para hacer un nido después de 18 a 22 días (O’Malley 2005).

Referencias