Enfermedad Zoonótica: Tularemia en Conejos y Roedores

La tularemia es causada por la bacteria intracelular Gram-negativa Francisella tularensis

La tularemia es una enfermedad altamente patógena de los animales y los seres humanos y se ha reportado en todo el hemisferio norte, incluyendo América del Norte, Europa y Asia. En los Estados Unidos, las infecciones de origen natural han sido reportadas en todos los estados excepto Hawái.

Hay varias especies y subespecies definidas (Foley 2010, Kim 2010):

  • F. tularensis tularensis (Tipo A) es patógena para los conejos y endémica de América del Norte.
  • F. tularensis holarctica (Tipo B) y F. tularensis mediasiatica son menos patógenas para los conejos. F. tularensis holarctica también es endémica en los Estados Unidos.
  • F. tularensis novicida a veces es identificada como una especie separada, aunque está relacionada cercanamente (F. novicida).
La tularemia se puede transmitir a los seres humanos durante la manipulación de conejos infectados y otros posibles reservorios

Figura 1. La tularemia se puede transmitir a los seres humanos durante la manipulación de conejos infectados y otros posibles reservorios. Autor de la foto: Jim via Flickr Creative Commons. Haz clic en la imagen para agrandar.

Los seres humanos pueden infectarse naturalmente a través de varias rutas

La transmisión de F. tularensis se produce principalmente a través de las picaduras de artrópodos, incluyendo la garrapata norteamericana del perro (Dermacentor variabilis), la garrapata de madera (D. andersoni), la garrapata estrella solitaria (Amblyomma americanum) y algunas moscas (Chrysops spp. ) (Kim 2010).

Por supuesto el contacto con animales infectados es otra ruta común de transmisión a través del contacto con la piel o inhalación de aerosoles contaminados. La transmisión de enfermedades relacionadas con los animales es más comúnmente causada por la exposición a conejos o roedores silvestres (Kim 2010), sin embargo la transmisión de enfermedades también ha sido asociada con otras especies como las ovejas y los gatos (O’Toole 2008, Gerhold 2012).

"Una amplia variedad de casos han sido publicados describiendo incidencias únicas de transmisión de conejo a humano, incluyendo una cortadora de césped que destruyo nidos de conejos junto con sus ocupantes, el consumo de carne de conejo mal cocida y el contacto con una pata de conejo de la buena suerte" (Kim 2010)

Los conejos, liebres y roedores son particularmente susceptibles a la enfermedad y a menudo mueren en gran número durante los brotes

Aunque muchos animales silvestres y domésticos pueden ser infectados, el conejo silvestre es más frecuentemente implicado en brotes de tularemia. De hecho, la tularemia se refiere a menudo como la «fiebre de los conejos». Francisella tularensis puede causar una profunda septicemia y los animales infectados son frecuentemente encontrados muertos o moribundos (Kim 2010).

La tularemia también se ha reportado en varias especies de roedores. Aunque no son un reservorio principal de F. tularensis, se cree que los brotes en hámsters comunes (Cricetus Cricetus) silvestres son una fuente de infección de tularemia humana en Europa (Gyuranecz 2010). También se han producido brotes de tularemia entre los hámsters comprados en las tiendas de mascotas. Hay un reporte de un niño estadounidense que desarrollo tularemia después de haber sido mordido por un hámster (CDC 2005). La tularemia en humanos también se remonta a los perritos de las praderas silvestres (Cynomys spp.) capturados para el comercio (Alcala Minagorre 2004, Avashia 2004, Peterson 2004, Zeidner 2004).

Los síntomas en los seres humanos varían de acuerdo con la ruta de infección

La forma más común de la enfermedad, llamada tularemia ulceroglandular, se produce después de manipular a un animal infectado o después de una picadura de insecto. La enfermedad se manifiesta con ulceración de la piel acompañada de linfadenopatía regional. La tularemia neumónica, la forma más grave de la enfermedad, es secundaria a la inhalación del organismo o cuando las formas ‘menores’ no reciben tratamiento. Aunque la tularemia es una enfermedad multisistémica potencialmente mortal, la mayoría de las infecciones humanas pueden ser tratadas con el uso prudente de antibióticos.

skin ulcer tularemia

Figura 2. Una úlcera de la piel, donde se desarrolla la Francisella tularensis entra en el cuerpo. Autor de la foto: ‘Consequentially’ via Wikimedia Commons. Haz clic en la imagen para agrandar.

Contacte los Centros para el Control de Enfermedades o la página web del CDC para obtener más información sobre la tularemia en pacientes humanos.

Use guantes al manipular animales enfermos o muertos

La prevención de la tularemia se basa en la prevención de la exposición al organismo

  • Use guantes para manipular animales enfermos o muertos, especialmente conejos y roedores silvestres como los perritos de la pradera.
  • Use repelente de insectos según sea necesario.
  • El CDC también ha advertido al público en general evitar cortar el césped sobre animales muertos.

Referencias