ExameFísico de la Tortuga Marina Parte 1: Ojos-Oídos-Fosas Nasales-Garganta

Introducción

Cuando se trabaja con una tortuga de mar enferma o lesionada, los principios básicos de la evaluación del paciente son similares a los de otros quelonios. Sin embargo, las tortugas marinas poseen características anatómicas y fisiológicas únicas que reflejan sus adaptaciones a un estilo de vida marino. Estas características influyen no sólo el examen físico, sino también componentes de la atención clínica, incluyendo la restricción manual y el alojamiento (Figura 1).

Perform exams upon entry and regularly during the rehabilitation process

Figura 1. El examen físico es a menudo una herramienta poco utilizada en el manejo de las tortugas marinas. Realice exámenes a la entrada del animal y regularmente durante el proceso de rehabilitación. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Realice un examen físico completo y sistemático de la tortuga al ser presentada y luego periódicamente durante el proceso de rehabilitación. Use una plantilla para el examen que incluya un diagrama de la tortuga para registrar los datos biológicos y tomar nota de las malformaciones externas, como fracturas del caparazón, la ausencia de aletas y la presencia de laceraciones. Las imágenes digitales también se pueden utilizar para documentar heridas o lesiones específicas para el seguimiento de casos a largo plazo.

Identificación de la especie

Todas las especies de tortugas marinas, excepto la tortuga laúd (Dermochelys coriacea) pertenecen a la familia Cheloniidae. La tortuga laúd es el único miembro existente de la familia Dermochelyidae (Recuadro 1).

Recuadro 1. Existen siete especies de tortugas marinas
EspecieNombre científico
Tortuga planaNatator depressus
Tortuga verdeChelonia mydas
Tortuga careyEretmochelys imbricata
Tortuga loraLepidochelys kempi
Tortuga laúdDermochelys coriacea
Tortuga bobaCaretta caretta
Tortuga golfinaLepidochelys olivacea

La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) es la única tortuga marina que carece de un caparazón duro; por lo contrario, tiene un mosaico de placas óseas debajo de su piel curtida (Figura 2). Las características distintivas adicionales utilizadas para la identificación de las especies incluyen las escamas prefrontales, el número y la forma de los escudos sobre el caparazón y el tipo de escudos inframarginales en el plastrón.

The carapace of the adult leatherback turtle consists of a thin layer of tough, rubbery skin strengthened by tiny bone plates

Figura 2. El caparazón de la tortuga laúd adulta (Dermochelys coriacea) carece de escamas y en su lugar se compone de una fina capa de piel dura y elástica reforzada por miles de pequeñas placas óseas. Se muestra aquí, las personas que rodean a la tortuga están obteniendo una muestra de sangre (A) y están sujetando al animal (C), mientras que lo mantienen fresco (B). Foto proporcionada por Connie Merigo. Haga clic en la imagen para ampliar.

Visite los documentos escritos por Wyneken: Anatomía de las Tortugas Marinas, Widecast.org, the Conservación de las Tortugas Marinas o reef.org/reef_files/TurtleID.pdf para obtener claves pictóricas e información útil sobre la identificación de las tortugas marinas.

Examen visual

A su llegada, observe cuidadosamente a la tortuga fuera del agua. Un examen visual en el agua puede ocurrir durante las evaluaciones posteriores una vez que la tortuga este más estable. El nivel de actividad y la actitud de la tortuga generalmente mejoran dramáticamente cuando el animal se evalúa en el agua.

Cabeza

Para un examen físico rutinario, comience con la cabeza y trabaje en sentido caudal. Mira a la tortuga desde arriba y observe la simetría de la cabeza, los ojos, los tímpanos, las fosas nasales y la ramfoteca o el pico (Figura 3).

Look at the turtle from above, assessing the head for evidence of asymmetry or abnormalities

Figura 3. Mira a la tortuga desde arriba y evalúe la cabeza por evidencia de asimetría o anomalías. A la izquierda, una tortuga verde normal (Chelonia mydas). A la derecha, una tortuga boba (Caretta caretta) con una fractura de cráneo. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Observe si hay evidencia de lesión o trauma, así como la posición de la cabeza y la mentación. También palpe la protuberancia occipital ya que la crepitación y el movimiento en esta región, pueden ser el único signo de una fractura de cráneo (Figura 4).

Creptitus or movement upon palpation of the occipital protuberance may be the only physical sign of a skull fracture in the sea turtle

Figura 4. La crepitación o movimiento durante la palpación de la protuberancia occipital puede ser el único signo físico de una fractura de cráneo en la tortuga marina. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

El cráneo consta de una caja craneal interna, el neurocráneo que encierra el cerebro, y un esqueleto facial exterior o esplacnocráneo que forma la estructura de soporte de las mandibulas (Figuras 5 y 6). Algunos componentes del cráneo son cartilaginosos en las crías, sin embargo, el cráneo es principalmente óseo en las tortugas juveniles y adultas. El neurocráneo está protegido por los músculos de la mandíbula y otras estructuras adyacentes. Los músculos de la mandíbula se unen en el espacio entre el esplacnocráneo y neurocráneo en lugar de unirse debajo de la piel, como es el caso en los mamíferos (Figura 7).

Gross appearance of the splanchnocranium and neurocranium

Figura 5. Aspecto macroscópico del esplacnocráneo y neurocráneo. La caja craneal o neurocráneo se encuentra a lo largo de la línea media, en el aspecto interno con respecto al techo del cráneo, el hocico y las mandíbulas del esplacnocráneo. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

The lateral facial and jawbones identified on this cheloniid skull vary in form with species.

Figura 6. Los huesos laterales faciales y las mandíbulas identificadas en el cráneo de esta tortuga marina, varían en su forma con respecto a la especie. El canal auditivo ocupa el espacio posterior al hueso cuadrado yugal. Foto proporcionada la Dra. Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar.

Cross-section of the sea turtle skull

Figura 7. Sección transversal del cráneo de una tortuga marina. Tenga en cuenta la posición profunda de los músculos de la masticación. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Los componentes del arco hioideo (parte del esplacnocráneo) forman una placa ósea entre la base de la lengua y los músculos de la garganta. Los procesos óseos pares se envuelven alrededor de la mandíbula inferior para unirse a la parte posterior del cráneo (Figuras 8 y 9).

Hyoid arch components

Figura 8. Los componentes del arco hioideo forman una placa ósea entre la base de la lengua y los músculos de la garganta. Los componentes cartilaginosos también se producen, pero se pierden en la preparación del esqueleto. Los músculos de la garganta y los procesos óseos pares se envuelven posteriormente alrededor de la mandíbula inferior para unirse a la parte posterior del cráneo. Foto proporcionada por la Dra. Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar.

Parasagittal section of the sea turtle head

Figura 9. sección parasagital de la cabeza de la tortuga marina. Note que partes del aparato hioideo se encuentran posterior y ventral a la lengua. También tenga en cuenta la glándula de sal (flecha), que se encuentra ventral y rostral al cerebro. A menudo se confunde con el tejido cerebral en los casos de traumatismo craneoencefálico. Afortunadamente el pronóstico es mucho mejor con la lesión de la glándula de sal que con una lesión cerebral. Foto proporcionada por la Dra. Jeanette Wyneken (Anatomía de las Tortugas Marinas, 2001). Haga clic en la imagen para ampliar.

Ojos

Ubicados en órbitas óseas, los ojos de las tortugas marinas son redondos y están situados dorsal y anterolateralmente (Figura 10). La superposición de los campos de visión permiten la visión binocular limitada en algunas especies. La evaluación de la visión se logra mejor durante el examen físico dentro del agua, al igual que la evaluación de la reacción a los estímulos, como el comportamiento de evitación y el seguimiento de los alimentos colocados en una columna de agua en cada lado del animal.

Examine the eyelids and nictitans carefully

Figura 10. Examine los párpados y la membrana nictitante cuidadosamente. Se muestra aquí, una tortuga verde normal (Chelonia mydas). Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

La ulceración de la córnea es relativamente común en las tortugas varadas y la tinción de la córnea con fluoresceína debe ser una parte rutinaria del examen inicial. Evalúe el reflejo pupilar a la luz en una habitación oscura con una fuente de luz muy brillante (Figura 11). La respuesta normal puede ser bastante sutil. El reflejo palpebral, la respuesta de amenaza y el reflejo corneal también deben ser parte del examen de rutina. El reflejo de amenaza puede disminuir rápidamente después del primer intento o puede ser anulado conductualmente.

 Assess pupillary light response in a dark room using a very bright light source

Figura 11. Evalúe el reflejo pupilar a la luz en un cuarto oscuro utilizando una fuente de luz muy brillante. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Las cantidades variables de músculo estriado dentro del iris, significa que la midriasis con el propósito de ejecutar un examen fúndico, es tan difícil de realizar en las tortugas marinas como lo es en otros reptiles y en las aves.

Estructuras adyacentes

El blefaroespasmo puede hacer que sea difícil abrir el ojo (Figura 12). El ojo está protegido por los párpados dorsal y ventral en las tortugas marinas, los cuales son queratinizados y móviles. Estos párpados están orientados nasal y caudalmente en Dermochelys (Figura 13).

 It can be extremely challenging to open a sea turtle’s eyes

Figura 12. Puede ser extremadamente difícil abrir los ojos de una tortuga marina. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Closeup of a loggerhead turtle face

Figura 13. Primer plano de la cara de una tortuga boba (Caretta caretta). Foto proporcionada por Scott R. Benson, NMFS Southwest Fisheries Science Center a través de Wikimedia Commons. Haga clic en la imagen para ampliar.

También hay un párpado secundario en el canto lateral que es queratinizado pero no se mueve (Figura 14). El párpado ventral es continuo con la conjuntiva, la cual forma su superficie interior. La membrana nictitante, que se encuentra en el canto medial, también es continua con la conjuntiva. La conjuntiva y la membrana nictitante no deben ser vistas fácilmente en la tortuga normal y su fácil visualización suele indicar una enfermedad o patología. Las escamas palpebrales se encuentran en los márgenes del párpado ventral en las tortugas marinas, excepto en Dermochelys.

Eye and eyelids of a loggerhead turtle

Figura 14. Ojo y párpados de una tortuga boba (Caretta caretta). Foto proporcionada por la Dra. Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar.

La fibropapilomatosis, discutida con más detalle en el Examen Físico de la Tortuga Marina Parte 2, es un problema común en las tortugas verdes (Chelonia mydas) y con frecuencia involucra a los párpados, la conjuntiva y la córnea. Se ha observado en varias tortugas marinas con lesiones del caparazón anterior y lesiones vertebrales cervicales, un síndrome parecido al síndrome de Horner que incluye la ptosis parcial o caída del párpado superior, pupilas pequeñas o mióticas y enoftalmos. La enoftalmía se asocia más frecuentemente con la emaciación o deshidratación severa.

Glándulas de sal

Las tortugas marinas poseen glándulas de sal extremadamente grandes que se encuentran dorsomedial al ojo y se asocian con el sistema de conducto nasolagrimal (Figura 15). La función de la glándula de sal es eliminar el exceso de sal. Cuando las tortugas se encuentran fuera del agua para su examen o cuando las tortugas hembras salen a anidar, se puede notar un exceso de líquido claro en los ojos o lagrimeo. Esto es en realidad el exceso de secreción de sal de las glándulas de sal. Un material blanco parecido a la sal también puede observarse en la esquina del ojo cuando las tortugas están fuera del agua.

The salt glands remove excess salt

Figura 15. Las glándulas de sal (flecha) que se encuentran dorsomedial al ojo, sirven para eliminar el exceso de sal. La secreción se puede observar como un líquido claro o un material seco y blanco. Foto proporcionada por la Dra. Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar.

Oídos

La tortuga de mar posee un oído medio y oído interno, pero no un oído externo o pabellón auricular. El oído medio está implicado en la transmisión de ondas de sonido mientras que el oído interno funciona en la transducción de sonido. Cada oído consiste en un tímpano externo cubierto por una escama timpánica que se extiende a través del canal ótico o canal auditivo. Este canal esta conformado por los huesos cuadrado, cuadrado yugal y escamoso. Un solo hueso del oído medio, el estribo (o columela), se extiende desde la capa subcutánea que recubre la cavidad del oído medio hasta las estructuras del oído interno.

En las tortugas marinas el aire o fluido que se acumula de forma secundaria a un traumatismo craneal puede causar inflamación timpánica. Los abscesos aurales no se han documentado en las tortugas marinas, pero se han encontrado en otras especies de quelonios y potencialmente podrían ocurrir.

Fosas nasales

Observe si hay asimetría de las fosas nasales, secreción nasal o heridas traumáticas (Figura 16). En las tortugas marinas, el tejido que recubre la parte anterior de las fosas nasales es suave, altamente vascularizado y eréctil. Esto permite a la tortuga sellar las fosas nasales cuando se sumerge. Sin embargo, esto no es un proceso automático ya que este tejido vascular también se cierra cuando la tortuga está en reposo (Schwenk 2008).

Observe the nares for discharge, asymmetry, or evidence of trauma

Figura 16. Observe si hay descarga, asimetría o evidencia de trauma en las fosas nasales. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Pico

Las ranfotecas son los picos de queratina que cubren los huesos maxilar, premaxilar y vómer de la mandíbula superior y el hueso dentario de la mandíbula inferior en las tortugas marinas (Figura 17).

The lower jaw is a composite of the dentary, angular, surangular, prearticular, splenial (not shown), and articular bones

Figura 17. La mandíbula inferior está compuesta por los huesos dentario, angular, surangular, prearticular, esplénico (no se muestra aquí) y articular. Foto proporcionada por la Dra. Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar.

La forma del pico varía con la dieta y se puede utilizar para la identificación de la especie. La tortuga carey (Eretmochelys imbricata) tiene un pico relativamente largo y estrecho que le permite alimentarse de esponjas que se encuentran en grietas estrechas en los arrecifes de coral. La tortuga verde (Chelonia mydas) tiene un pico serrado para alimentarse de hierbas marinas y algas, mientras que la tortuga boba (Caretta caretta) tiene un pico y mandíbulas relativamente grandes y fuertes para machacar invertebrados con cáscara o concha (Figura 18). La porción queratinizada del pico crece de forma continua y puede crecer más de lo normal en cautiverio o en el proceso de rehabilitación prolongado (Figura 19). Las lesiones traumáticas, las infecciones bacterianas y las infecciones fúngicas son problemas comunes. La palpación del hueso maxilar puede manifestar un área «suave» o provocar una respuesta de dolor que podría ser indicativo de una infección y/o un absceso. La desalineación o una apariencia asimétrica también pueden indicar fracturas mandibulares y deben ser evaluadas radiográficamente.

The keratinous beak or rhamphothecae of the loggerhead sea turtle

Figura 18. El pico de queratina o ranfoteca de la tortuga boba (Caretta caretta). Foto proporcionada: por la Dra. Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar.

The beak can overgrown in captive or rehabilitated sea turtles

Figura 19. El pico puede crecer demasiado en las tortugas marinas en cautiverio o en rehabilitación a largo plazo. Se muestra aquí, el corte del pico con una herramienta eléctrica rotativa. A pesar de una grave lesión ocular, esta tortuga fue liberada de vuelta a la naturaleza con un transmisor satélital. Ella estuvo bastante bien durante varios meses, pero no se pudo continuar su seguimiento a largo plazo debido al fracaso del transmisor. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Examen oral

Algunas tortugas marinas abren la boca en un intento de morder y se puede hacer una rápida evaluación de la cavidad oral en ese momento. Para una evaluación más detallada, abra la boca mediante la aplicación de presión constante a la mandíbula inferior (Figura 20). También se puede utilizar como espéculo oral un Nylabone® envuelto con material de vendaje elástico o una cuerda envuelta con una manguera de jardín (Figura 21). Las tortugas juveniles necesitan de un espéculo acolchado adecuado para su tamaño. Tenga precaución de no usar materiales rígidos ya que pueden fracturar o fragmentar fácilmente el revestimiento de queratinade las mandíbulas..

Open the beak by applying steady pressure to the lower jaw

Figura 20. Se puede abrir el pico mediante la aplicación de presión constante a la mandíbula inferior. Observe el aspecto serrado del tomio o borde cortante del pico en esta tortuga verde (Chelonia mydas). Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Mouth specula use in sea turtles

Figura 21. Un Nylabone® envuelto con material de vendaje elástico (izquierda) o una cuerda envuelta con una manguera de jardín se pueden utilizar como espéculo oral en las tortugas marinas.

Se muestra a la izquierda, una tortuga boba (Caretta caretta) a la que le hace falta una gran parte del pico superior. A la derecha, se muestra una hembra adulta incapaz de abrir su pico y que requirió de terapia física utilizando una cuerda, manguera y palos cubiertos con cinta adhesiva. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Evalúe el color de las membranas mucosas e identifique anormalidades como placas orales, ulceraciones, olor anormal y anzuelos o cuerdas. Los percebes se encuentran comúnmente dentro de la cavidad oral de la tortuga boba de la costa Este de los Estados Unidos.

Los orificios nasales externos se comunican con los orificios nasales internos a través de la hendidura de la coana, la cual es visible en el techo de la boca (Figura 22). Una serie de papilas lineales pequeñas y puntudas, delinean el margen lateral de las coanas interiores de las tortugas verdes. Estas papilas están ausentes o son poco desarrolladas en otras especies de tortugas marinas. Las tortugas marinas tienen un paladar secundario parcial que separa las cavidades nasal y oral. Las hendiduras coanales son ovales y extremadamente cortas en las tortugas laúd ya que carecen de un paladar secundario.

The internal nares can be visualized through the turtle’s choanae, visible on the roof of the mouth

Figura 22. Los orificios nasales internos se pueden visualizar a través de las coanas de la tortuga que se encuentran en el techo de la boca. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

La glotis se encuentra en la base de la lengua y debe estar libre de secreciones. Las aberturas a la trompa de Eustaquio se pueden visualizar cerca de la articulación de la mandíbula en la región caudolateral de la boca (Figura 23).

Gross necropsy photo showing the entrance to the Eustachian tube (probe)

Figura 23. Foto de necropsia que muestra la entrada a la trompa de Eustaquio (sonda). El suelo de la boca y la lengua fueron cortadas y reflejadas en sentido caudal. Foto proporcionada por la Dra. Jeanette Wyneken. Haga clic en la imagen para ampliar.

El esófago proximal a veces es visible durante el examen oral. Las tortugas marinas poseen proyecciones cónicas, afiladas y muy prominentes que recubren la superficie del esófago. Durante la alimentación, estas papilas esofágicas retienen las presas mientras que el agua salada es expulsada. El esófago y su papilas son un lugar común para que los anzuelos y la línea de pesca se queden atascados (Figuras 24 y 25).

The prominent esophageal papillae of the proximal esophagus can sometimes be visualized during oral examination of the sea turtle

Figura 24. Disección que muestra las papilas prominentes del esófago (lado derecho de la imagen) que se dirigen hacia el estómago (lado izquierdo). El aspecto proximal del esófago a veces puede ser visualizado durante el examen oral de la tortuga marina. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar .

Close-up of the esophageal papillae in the proximal esophagus of a leatherback sea turtle

Figura 25. Primer plano de las papilas esofágicas en el esófago proximal de una tortuga laúd (Dermochelys coriacea). El esófago de esta especie es excepcionalmente largo y se extiende casi hasta la pelvis antes de girar a la izquierda y viajar en sentido craneal para entrar en el estómago. Foto proporcionada por el Dr. Terry Norton. Haga clic en la imagen para ampliar.

Cuello y vertebras cervicales

Como todas las tortugas, las tortugas marinas poseen siete vértebras cervicales móviles. La octava vértebra cervical (C8) es un punto de transición que forma parte del caparazón. Esta región de la nuca (C8) está predispuesta a fracturas, a menudo en asociación con fracturas del caparazón anterior. Un síndrome parecido al síndrome de Horner se ha observado en las tortugas marinas con lesiones que involucran el caparazón anterior y las vértebras cervicales.

Resumen

Hay una serie de hallazgos normales del examen físico en las tortugas marinas que reflejan las adaptaciones a un estilo de vida marino. Un lagrimeo copioso y viscoso o incluso un material seco, blanco y parecido a la sal en el canto medial o lateral son hallazgos normales. Los orificios nasales están revestidos con un tejido altamente vascular, eréctil y suave que permite a la tortuga sellar sus orificios cuando está sumergida. Por último, las prominentes papilas esofágicas pueden ser visibles durante el examen oral. Estas proyecciones afiladas sirven para mantener las presas mientras que el agua salada es expulsada durante la alimentación.

Para más información sobre el examen físico de las tortugas marinas, visite el artículo Examen Físico de las Tortugas Marinas Parte 2 y el artículo Índice de Condición Corporal en las Tortugas Marinas.