Infecciones Zoonóticas Aviares

Puntos clave

  • Las personas que trabajan o viven con aves pueden estar en riesgo de contraer enfermedades zoonóticas.
  • La psitacosis en los seres humanos puede variar desde una infección asintomática, a signos de gripe o una enfermedad grave, incluyendo la neumonía.
  • La ruta más importante para la transmisión de Salmonella spp. es la ingestión de alimentos y bebidas que no están completamente cocinados; sin embargo los humanos también pueden infectarse a través de las aves de corral y las aves silvestres.
  • La alveolitis alérgica es una enfermedad grave y poco reconocida, que puede afectar a los dueños de las aves después de la exposición al antígeno de las plumas.
  • En los humanos la mayoría de las infecciones causadas por el virus del Nilo Occidental son asintomáticas aunque signos clínicos gripales leves pueden ser vistos en aproximadamente 20% de los casos. Una pequeña proporción (menos del 1%) desarrolla una enfermedad neurológica más grave que es a veces mortal.
  • La influenza aviar puede causar una enfermedad grave que afecta a los sistemas respiratorio, digestivo y/o nervioso y causa una alta mortalidad.
  • Como veterinarios aviares, todos estamos en la primera línea para la identificación de la influenza aviar. Capacite a su personal para reconocer los signos clínicos y responder a las preguntas.
  • Los individuos inmunocomprometidos comúnmente contraen la infección por Mycobacterium avium del suelo contaminado. La infección a partir de las aves es extremadamente rara.

Psitacosis

También conocida como fiebre del loro y ornitosis, la psitacosis es causada por Chlamydophila psittaci, una bacteria intracelular obligada de las aves. Las aves infectadas eliminan la bacteria a través de las heces y la descarga oculonasal. La mayoría de los casos en humanos, son el resultado de la exposición a aves psitácidas infectadas. Aparte de la exposición a las aves de compañía infectadas, los individuos en riesgo incluyen los colombófilos, empleados en las plantas de sacrificio de aves y plantas de procesamiento, los veterinarios y técnicos veterinarios, empleados de zoológicos, empleados de laboratorios y de cuarentena de aves, los agricultores, guardabosques y los rehabilitadores de vida silvestre. Los seres humanos pueden infectarse durante la exposición transitoria a las aves infectadas y el contacto puede ser tan breve que el paciente se puede olvidar de la exposición. La transmisión de persona a persona se ha sugerido, pero no ha sido comprobada.

Un promedio de 250 casos humanos de Chlamydophila psittaci se reportan anualmente en los Estados Unidos. Los signos clínicos normalmente siguen un período de incubación de 5 a 14 días. La enfermedad varía entre una presentación subclínica a una enfermedad sistémica con neumonía severa. La mayoría de personas desarrollan una fiebre de aparición repentina, dolor de cabeza, malestar general, mialgias y una tos no productiva, que puede ir acompañada de dificultad para respirar y opresión en el pecho. A veces también se observa esplenomegalia y una erupción no específica en la piel. Chlamydophila también puede causar endocarditis, miocarditis, hepatitis, artritis, queratoconjuntivitis y encefalitis. En las mujeres embarazadas, se ha reportado el desarrollo de insuficiencia respiratoria, trombocitopenia, hepatitis y muerte fetal. La enfermedad es mortal en menos del 1% de los seres humanos tratados correctamente, sin embargo, la fatalidad puede alcanzar el 15% a 20%, cuando no se proporciona terapia antimicrobiana.

Los seres humanos expuestos a aves con clamidiosis aviar deben buscar atención médica si desarrollan síntomas de gripe o problemas respiratorios. Los médicos deben considerar la psitacosis en todos los pacientes enfermos expuestos a aves y el tratamiento temprano específico para la psitacosis debe ser iniciado. La mayoría de los estados requieren que los médicos reporten los casos de psitacosis a las autoridades de la salud pública. El diagnóstico y la notificación oportuna pueden ayudar a identificar la fuente de infección y controlar la propagación de la enfermedad.

Las autoridades de salud pública y animal pueden emitir la cuarentena para todas las aves en los establecimientos donde la infección por C. psittaci ha sido identificada. Con la aprobación de las autoridades estatales o locales, los dueños de las aves pueden: (1) tratar las aves en una zona de cuarentena separada, (2) vender aves que hayan completado al menos 7 días de tratamiento, siempre y cuando el nuevo dueño se comprometa por escrito a continuar la cuarentena y tratamiento y sea informado de los riesgos de la enfermedad o (3) realizar la eutanasia de las aves infectadas. Después de la finalización del tratamiento o la eliminación de las aves, la cuarentena puede ser retirada luego de limpiar y desinfectar a fondo las áreas infectadas.

Salmonelosis

La salmonellosis es la zoonosis más común e importante de los países desarrollados, con unos 5 millones de estadounidenses afectados anualmente. A pesar que Salmonella spp. es sensible a muchos desinfectantes y a la cocción, esta bacteria puede sobrevivir durante largos períodos en el agua estancada y aún más tiempo en el suelo. Los seres humanos generalmente contraen la enfermedad al comer alimentos cocinados de forma incompleta. Los seres humanos también se pueden infectar por la exposición a Salmonella spp. eliminada a partir de aves de corral o aves silvestres, especialmente las aves que se posan en los vertederos de basura. La salmonelosis se presenta típicamente con gastroenteritis, aunque cualquier órgano puede estar infectado. La terapia con antibióticos generalmente está contraindicada en los seres humanos, ya que esto aumenta las posibilidades que los pacientes se conviertan en portadores.

Campilobacteriosis

La infección causada por Campylobacter produce una enteritis aguda y calambres abdominales severos. El período de incubación es de 2 a 5 días en los seres humanos y la infección es típicamente autolimitante, con una duración de 7 a 10 días. Muchas aves infectadas se convierten en portadores (p. ej. 35% de las aves acuáticas migratorias y gallináceas), aunque la tasa de portadores es muy baja en las aves psitácidas.

Yersiniosis

La yersiniosis o pseudotuberculosis es una infección bacteriana de las aves. Las palomas son el reservorio de aves más comunes. Las epizootias pueden ocurrir en las aves, conllevando a grandes mortalidades y a la contaminación ambiental masiva. Las infecciones humanas son comunes en Europa, pero sólo se observan esporádicamente en los Estados Unidos. En los seres humanos, la incubación es típicamente de 7 a 21 días. La forma más común de la enfermedad es la linfadenitis mesentérica aguda, a veces con eritema nudoso, una erupción aguda, nodular y eritematosa generalmente limitada a las extremidades inferiores. También puede ocurrir una enteritis severa, con la que aproximadamente el 50% sufre de hepatomegalia e ictericia.

Enfermedad de Newcastle

La enfermedad de Newcastle es una enfermedad infecciosa importante de las aves de corral. Los seres humanos que trabajan en estrecho contacto con aves como los avicultores, matarifes y veterinarios, pueden infectarse a partir de los animales o las vacunas vivas. El período de incubación en los seres humanos es de 1 a 2 días. El signo clínico más común es la conjuntivitis unilateral o bilateral, aunque también se puede observar fiebre, dolor de cabeza, letargo, faringitis, encefalitis y la anemia hemolítica. La enfermedad tiene una duración de 3 días a 3 semanas y la recuperación es espontánea.

Alveolitis alérgica

La alveolitis alérgica es una condición seria y poco reconocida, que puede afectar a los dueños de aves después de la exposición al antígeno de las plumas. La alveolitis alérgica aguda ocurre 4 a 8 horas después de una exposición a gran escala, lo que resulta en tos, disnea y fiebre. La enfermedad subaguda se produce después de años de exposición moderada y se caracteriza por una tos seca y disnea progresiva. El diagnóstico se logra con la prueba cutánea intradérmica y el pronóstico es bueno si se puede prevenir la exposición al antígeno aviar. La forma crónica resulta de años de exposición a bajos niveles de polvo de las plumas y es más común en los dueños de aves de compañía. Los síntomas incluyen disnea, tos no productiva, estertores y la pérdida de peso. La enfermedad es irreversible ya que los pulmones se someten a la fibrosis pulmonar crónica, pero el dueño debe poner fin a la exposición adicional para evitar un mayor deterioro.

Virus del Nilo Occidental

El virus del Nilo Occidental (VNO) ha causado casos esporádicos y brotes en humanos y caballos en Europa desde la década de 1960. Desde que fue encontrado en América del Norte en 1999, el VNO se ha extendido por gran parte de las Américas.

El virus del Nilo Occidental es predominantemente una infección de las aves y los mosquitos. El virus circula en la sangre de las aves y cuando los mosquitos toman una comida de sangre de un ave infectada, estos adquieren el virus. El mosquito a continuación transmite el virus a la siguiente ave de la que se alimenta. Otras especies infectadas, como los caballos o los seres humanos, son víctimas incidentales. El virus del Nilo Occidental no se transmite de persona a persona, excepto de forma accidental después de una transfusión de sangre.

El período de incubación en el hombre es típicamente de 3 a 15 días. El 80% de los seres humanos infectados son asintomáticos, mientras que casi el 20% tiene una enfermedad similar a la gripe leve. Una pequeña proporción (menos del 1%) desarrolla una enfermedad más grave, como la encefalitis, meningitis o meningoencefalitis, que es en ocasiones fatal. La mayoría de las muertes se han registrado en las personas mayores de 50 años de edad.

En las zonas templadas, el VNO ocurre a finales de verano o principios de otoño. La mayoría de los mosquitos que transmiten el VNO son propensos a picar al atardecer y el amanecer. Al aire libre, sobre todo en estos períodos del día, use ropa holgada, ligera y que cubra la mayor cantidad de piel posible. También utilice un repelente de insectos eficaz en la piel expuesta y la ropa. Reduzca las picaduras de mosquitos dentro del hogar con el uso de aire acondicionado, pantallas contra insectos e insecticidas. Los mosquiteros se pueden utilizar en caso de necesidad.

Influenza Aviar en las aves

La influenza aviar (IA) circula de forma natural en las aves acuáticas silvestres, causando pocos síntomas o la ausencia de estos. Sin embargo, la influenza aviar puede causar una enfermedad grave que afecta a los sistemas respiratorio, digestivo y/o nervioso en muchas otras especies de aves. Los signos clínicos pueden incluir la depresión, anorexia, plumas erizadas, diarrea, ataxia, dificultad respiratoria y petequias. Los brotes asociados con la alta mortalidad de aves se llaman influenza aviar altamente patógena (IAAP).

Grandes brotes de gripe aviar en aves de corral se han descrito en Pennsylvania en 1982 (H5N2), México en 1993 (H5N2), Hong Kong en 1997 (H5N1) y los Países Bajos en 2003 (H7N7). En enero de 2004, la gripe aviar en las aves de corral se confirmó en Vietnam. Desde ese entonces, se han producido brotes de gripe aviar en varios países causados por el subtipo H5N1 del virus de influenza A.

Dada la magnitud de los brotes en las aves de corral, el virus no parece infectar fácilmente a los seres humanos. Los seres humanos suelen ser infectados a través del contacto con aves infectadas vivas. Las aves eliminan el virus en las heces, por lo que el contacto con las heces es también una posible vía de transmisión. Hay evidencia para apoyar la transmisión limitada de persona a persona (que presenta la mayor preocupación para el futuro). En el brote de Hong Kong en 1997 hubo 18 casos humanos confirmados con 6 muertes y en el brote de los Países Bajos en 2003 hubo 83 casos humanos confirmados leves y 1 muerte. En el actual brote de la gripe aviar, se han registrado casos humanos y muertes por H5N1 en varios países.

Los brotes de influenza con alta mortalidad afectando a miles y a veces millones de personas han tenido lugar en 1918, 1957, 1968 y 1977. Estas pandemias fueron causadas por nuevos subtipos de influenza que probablemente se formaron por la combinación de virus de la gripe aviar y humana. La aparición de un nuevo virus de influenza aviar de alta patogenicidad, con la capacidad de infectar a los seres humanos puede conducir al desarrollo de un nuevo subtipo que puede propagarse de persona a persona y causar una enfermedad grave.
Todos los veterinarios deben capacitar al personal para reconocer los signos clínicos y las acciones a tomar cuando el público llame con preguntas. Los factores a tener en cuenta son la bioseguridad nacional, su salud personal, la salud de los empleados, la salud pública y la prevención de la contaminación de las instalaciones. En el Reino Unido, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA) sólo realizan una investigación si encuentran más de 10 aves muertas durante el horario de oficina. En otros momentos y en otras situaciones, los veterinarios de aves están en la primera línea de acción.

Zoonosis poco frecuentes y raras, pero potencialmente graves

Cryptococcus neoformans es un hongo saprofito encontrado comúnmente en el suelo contaminado por heces de aves, especialmente por los excrementos de las palomas. La enfermedad es rara en las aves, pero a menudo implica lesiones necróticas y granulomatosas de los sistemas respiratorio, gastrointestinal o del sistema nervioso, así como también un característico exudado pálido y gelatinoso. La infección humana se produce generalmente a través del contacto con exudados u otro material infeccioso y puede afectar tanto a individuos saludables así como a los inmunocomprometidos. Tenga siempre en cuenta la criptococosis cuando esté tratando infecciones respiratorias superiores atípicas en las aves.

Mycobacterium avium es digno de mención, sólo en la medida en que la tuberculosis humana es comúnmente contraída por individuos inmunocomprometidos a partir del suelo contaminado. La infección a partir de las aves infectadas es extremadamente rara. Otros patógenos zoonóticos raros incluyen la erisipela, Listeria, el virus de la rabia, Toxoplasma y Giardia.

En los seres humanos, los signos clínicos de la criptosporidiosis son la diarrea persistente, malabsorción, dolor abdominal, fiebre y el vómito. Aunque el parásito Cryptosporidium se encuentra comúnmente en numerosas especies de aves, hasta el momento no hay cepas aviares que hayan sido incriminadas de causar enfermedad en los humanos. Sin embargo las aves pueden infectarse por cepas de mamíferos, por lo que parece sólo es cuestión de tiempo antes que los mamíferos sean infectados por cepas aviares.

Medidas específicas de control recomendadas para las infecciones zoonóticas

Para prevenir la transmisión de Chlamydophila psittaci y otros agentes infecciosos a los seres humanos, se recomiendan las siguientes medidas específicas de control:

  • Instruya al personal en riesgo para utilizar equipo de protección y un respirador apropiadamente equipado con N95 o de superior calificación cuando se estén manipulando aves infectadas con C. psittaci o se estén limpiando sus jaulas. Las máscaras quirúrgicas pueden no prevenir la transmisión de Chlamydophila. Antes de realizar necropsias, moje el cadáver con agua y detergente para evitar la aerosolización de partículas infecciosas.
  • Estimule a las tiendas de mascotas a mantener registros detallados de todas las transacciones relacionadas con aves durante al menos 1 año. Esto ayudará en la identificación de las fuentes de las aves infectadas y las personas que podrían estar expuestas.
  • Aísle las aves recién adquiridas, enfermas o expuestas. También coloque en cuarentena las aves que han dejado el sitio y después han vuelto, incluyendo aquellas que han estado en la oficina del veterinario, espectáculos, ferias y otros eventos. Aloje a las aves en cuarentena en un espacio de aire separado durante al menos 30 días. Realice pruebas diagnósticas o profilácticamente trate a las aves contra la psitacosis antes de añadirlas al grupo.
  • Realice pruebas de diagnóstico para la psitacosis en todas las aves con estado de salud desconocido (sin pruebas anteriores o expuestas desde la última prueba). Esto es particularmente importante antes de la hospitalización para minimizar el riesgo de infectar a otros pacientes.
  • Mantenga buenas prácticas de cría. Posicione las jaulas de forma correcta para evitar la transferencia de heces, plumas, alimentos y otros materiales de una jaula a la otra.
  • Elimine completamente los restos orgánicos antes de la desinfección. Chlamydophila psittaci es susceptible a la mayoría de los desinfectantes y detergentes, así como al calor. Sin embargo recuerde que varios desinfectantes son irritantes respiratorios y deben ser utilizados en un área bien ventilada.

Referencias