Pasteurelosis en Conejos

Puntos clave

  • Muchos conejos son portadores de Pasteurella multocida, aunque las colonias de conejos libres de Pasteurella son comunes en el campo de la investigación.
  • Pasteurella multocida es la causa más común de enfermedad respiratoria en los conejos.
  • La pasteurelosis causa principalmente rinitis en los conejos, sin embargo la enfermedad también puede presentarse como una infección del tracto respiratorio inferior, otitis media, dacriocistitis/conjuntivitis, abscesos en diversos tejidos, enfermedades del tracto reproductivo y septicemia.
  • El diagnóstico de pasteurelosis se basa en los signos clínicos, así como en las pruebas de laboratorio. La citología puede demostrar bacterias en forma de bastón y heterófilos degenerados. El diagnóstico definitivo se basa en el cultivo y/o pruebas de PCR.
  • Para el manejo de la rinitis, conjuntivitis o la dacriocistitis, se deben combinar los antibióticos sistémicos con el tratamiento tópico (gotas oftálmicas) y el lavado nasolagrimal siempre que sea posible.
  • La mayoría de las cepas de Pasteurella spp. son sensibles al cloranfenicol, las tetraciclinas y las sulfonamidas. Algunas cepas son sensibles a la penicilina, macrólidos de generación avanzada como la azitromicina y a las fluoroquinolonas como la enrofloxacina.
  • Es poco probable que el tratamiento médico sea eficaz por si mismo para el tratamiento de los abscesos. El desbridamiento quirúrgico, incluyendo la extracción de toda la cápsula del absceso, se recomienda siempre que sea posible.
  • Perlas de polimetilmetacrilato (PMMA) impregnadas con antibióticos se pueden implantar en las cavidades del absceso antes de cerrar la incisión y estas son especialmente útiles en abscesos óseos o dentales, en los que las opciones de resección son limitadas.

Introducción

La pasteurelosis es una enfermedad común que afecta a los conejos (Oryctolagus cuniculus). La pasteurelosis puede tener una variedad de presentaciones clínicas que incluyen la rinitis, neumonía, otitis, piometra, osteomielitis y la formación de abscesos. La enfermedad puede ser aguda o crónica y algunos conejos se convierten en portadores asintomáticos después de la resolución de los signos clínicos. En este artículo se abordarán los procesos de las enfermedades más comunes causadas por Pasteurella multocida en el conejo, así como la microbiología, el diagnóstico y el tratamiento de la pasteurelosis.

Microbiología

Pasteurella multocida es un cocobacilo Gram-negativo, no formador de esporas, no móvil y de tinción bipolar. Este anaerobio facultativo es un miembro de la familia Pasteurellaceae. Actualmente este género se divide en tres subespecies: P. multocida subsp. multocida, P. multocida subsp. septica y P. multocida subsp. gallicida. Varias bacterias que pertenecen a la familia Pasteurellaceae son potenciales agentes patógenos en el conejo. En un estudio reciente de poblaciones de conejos con pasteurelosis por Stahel et al, 82% de los aislados fueron caracterizados como P. multocida subsp. multocida. De los aislamientos restantes, 3% fueron caracterizados como P. multocida subsp. septica, 5% como P. multocida subsp. gallicida, 5% como Pasteurella canis y el 5% restante representa un grupo homogéneo de especies desconocidas que pertenecen a las Pasteurellaceae.

Existen múltiples serotipos y cepas de Pasteurella multocida. Una cápsula ha sido demostrada en cultivos aislados recientemente. La gran cápsula de polisacárido interfiere con la fagocitosis y protege a la bacteria contra la adherencia de proteínas del complemento, haciendo así la eliminación natural por el huésped más difícil. Hay cinco tipos de cápsulas: A, B, D, E, F y 16 determinantes antigénicos somáticos de lipopolisacárido. El tipo más común de cápsula en el conejo es el tipo A, que es más adhesiva a la mucosa respiratoria que otras cepas. Algunas cepas también producen hialuronidasa y neuraminidasa. Se cree que estas enzimas son factores predisponentes significativos que permiten que la infección se extienda a los tejidos adyacentes después de la inoculación del sistema respiratorio. Algunas cepas de Pasteurella multocida también producen una exotoxina lábil al calor (PMT) codificada por el gen toxA que mejora la adherencia a los tejidos de la mucosa y causa atrofia de las conchas nasales y rinitis atrófica. Las endotoxinas son producidas por todas las formas de P. multocida, tanto los aislados virulentos como los no virulentos. Las endotoxinas pueden contribuir a la virulencia, pero es necesario que haya suficiente crecimiento e invasión por parte de Pasteurella para la producción in vivo de cantidades suficientes de endotoxina para contribuir al proceso patológico. Una endotoxina producida por P. multocida puede causar fiebre, inflamación y shock, al mismo tiempo que reduce la actividad bactericida.

Patogénesis de la enfermedad

Los conejos pueden estar expuestos a P. multocida por contacto indirecto, como la exposición a fomites, o por medio de contacto directo tal como la inhalación o inoculación directa de las heridas. La pasteurelosis también puede transmitirse verticalmente a las crías u horizontalmente tras la cópula. Después de la exposición a Pasteurella spp., el conejo puede resistir la infección, despojar la bacteria de forma espontánea, se puede convertir en un portador asintomático o puede desarrollar la enfermedad aguda o crónica. La rinitis puede desarrollarse dentro de 1-2 semanas después de la exposición a P. multocida. Entre el 40% al 72% de los conejos clínicamente normales albergan este organismo; sin embargo, la exposición a las fluctuaciones de temperatura y la falta de saneamiento pueden predisponer a los conejos a la enfermedad clínica.

Signos clínicos

La presentación más común de infección por P. multocida es la enfermedad de las vías respiratorias superiores. Pasteurella multocida fue identificada como una causa de rinitis mucopurulenta en los conejos en la década de 1920. Los signos clínicos incluyen la secreción mucopurulenta nasal, estornudos, congestión y/o ronquidos. La infección del conducto nasolagrimal puede extenderse a la conjuntiva causando secreción ocular y la obstrucción del conducto nasolagrimal. En los conejos afectados también se puede observar humedad o material purulento en sus extremidades después del acicalamiento. Bordetella bronchiseptica es un habitante común del tracto respiratorio de los conejos; y el crecimiento concurrente y excesivo de B. bronchiseptica puede aumentar la colonización de la mucosa nasal y de los senos con P. multocida.

Si la infección por P. multocida desciende a las vías respiratorias inferiores, también se puede observar una neumonía fibrinopurulenta, pleuritis, pericarditis o abscesos pulmonares solitarios (Figura 1). Los conejos afectados suelen presentar anorexia, depresión, pérdida de peso y disnea. Hallazgos del examen físico pueden incluir taquipnea, respiración con la boca abierta, cianosis, estertores, sibilancias y/o una resonancia reducida en la percusión del tórax.

Pulmonary abscesses caused by bacteria

Figura 1. Los abscesos pulmonares causados por bacterias como Pasteurella multocida, se encuentran a menudo dentro de los lóbulos pulmonares craneoventrales. Foto proporcionada por el Dr. Carl Palazzolo.

Desde la faringe, la infección bacteriana puede extenderse hasta el oído medio a través de las trompas de Eustaquio causando otitis media. La enfermedad puede entonces progresar a otitis interna la cual resulta en la inclinación de la cabeza, nistagmo y ataxia (Figura 2).

Head tilt

Figura 2. La infección respiratoria bacteriana puede extenderse hasta el oído medio a través de la trompa de Eustaquio, conduciendo a la otitis media/interna. Foto proporcionada por el Dr. Carl Palazzolo.

La pasturelosis también puede estar asociada con abscesos en los tejidos subcutáneos, el espacio retrobulbar, el globo ocular y los órganos internos. Estos abscesos son bien encapsulados, se agrandan lentamente y contienen un exudado blanco y grueso que no drena (Figuras 3A y 3B). La infección también puede propagarse a los huesos o las articulaciones causando abscesos dentales, osteomielitis o artritis séptica. Por último, la mayoría de cepas patógenas de P. multocida pueden propagarse sistémicamente conduciendo a signos no específicos de enfermedad, fiebre o la muerte súbita. Los hallazgos post-mortem incluyen la congestión, petequias y abscesos microscópicos a través de las vísceras. La bacteriemia puede conducir a la pleuroneumonía, endocarditis, orquitis o piometra (Figura 4).

Encapsulated abcess

Figura 3A. Los abscesos en los conejos son masas bien encapsuladas que se agrandan lentamente.

Abscess-discharge

Figura 3B. Este absceso contiene un exudado grueso y blanco que no drena y debe ser extirpado quirúrgicamente. Imágenes proporcionadas por el Dr. Carl Palazzolo.

Pyometra in rabbit

Figura 4. Piometra en un conejo causado por la infección por Pasteurella multocida. (Las flechas indican la apariencia típica de un útero infectado con
Pasteurella spp.). Fotografía proporcionada por el Dr. Carl Palazzolo.

Diagnóstico

Aunque la pasteurelosis sigue siendo la principal causa de enfermedad respiratoria en los conejos, es importante recordar que las infecciones respiratorias bacterianas también pueden ser causadas por otros microbios como B. bronchiseptica, Staphylococcus spp. y Pseudomonas spp. El diagnóstico de la pasteurelosis se basa tanto en los signos clínicos como en las pruebas de laboratorio. La patología clínica y la imagenología también pueden soportar el diagnóstico de pasteurelosis. Los resultados de un hemograma completo en los animales afectados pueden mostrar un leucograma inflamatorio, pero a menudo se encuentran dentro de los límites normales. La bioquímica sanguínea también suele ser normal. Las radiografías de los conejos con neumonía revelan un patrón broncointersticial o alveolar en los pulmones (Figura 5). En los conejos con otitis, las radiografías del cráneo pueden mostrar una mayor densidad en las bullas timpánicas. Se puede observar una disminución de la densidad dentro de las cavidades nasales y senos paranasales en casos de rinitis atrófica.

Radiopacities in pulmonary tissue

Figura 5. Radiopacidades (flechas) en el tejido pulmonar de un conejo causadas por abscesos bacterianos. Foto proporcionada por el Dr. Carl Palazzolo.

Las muestras citológicas pueden demostrar bacterias en forma de bastón y heterófilos degenerados. Como con cualquier infección bacteriana, es importante recoger muestras para el cultivo bacteriano de lesiones sospechosas antes de iniciar la terapia antimicrobiana. Algunos dueños pueden ser reacios a obtener pruebas de diagnóstico debido al costo y optan por la terapia antimicrobiana empírica en su lugar. Estos clientes deben ser advertidos que las bacterias Gram-negativas, incluyendo Pasteurella spp., tienen susceptibilidades antibióticas impredecibles.

Los métodos de laboratorio actuales utilizados para diagnosticar la pasteurelosis incluyen el cultivo, ELISA y las pruebas de PCR. Las técnicas de cultivo implican frotar una muestra en medios de cultivo. Pasteurella multocida crece en la mayoría de los medios de laboratorio más comunes, como el agar nutritivo. El agar sangre y agar CSY con 5% de sangre (bovina, ovina) son medios convenientes para el cultivo de laboratorio rutinario. La temperatura óptima de crecimiento es 35-37 °C (95.0-98.6 °F). En un medio enriquecido a 37 °C, colonias de 1-3 mm de diámetro se producen después de 18-24 horas de cultivo. Las colonias pueden variar en apariencia. Unas pueden ser relativamente grandes, translúcidas, de color grisáceo, y con consistencia mucoide; otras son colonias redondeadas, convexas, discretas y con bordes circulares, mientras que otras colonias son grandes, acuosas y con márgenes que fluyen. El cultivo permite identificar colonias sospechosas en 24-48 horas. La confirmación con diagnósticos bioquímicos puede tomar 72 horas o más a partir de la recepción del cultivo al laboratorio. Desafortunadamente P. multocida puede ser difícil de cultivar debido a la competencia con otros organismos que resultan en un resultado falso negativo.

Las pruebas de PCR son rápidas (24 horas o menos), bastante específicas y más sensibles que un cultivo. Las pruebas de PCR se utilizan para detectar el ADN específico de P. multocida. El uso actual de esta prueba requiere de un cultivo inicial, la amplificación PCR y una electroforesis en gel para identificar el ADN de P. multocida.

Una prueba ELISA sérica comercial puede usarse para detectar anticuerpos contra P. multocida. La serología es una prueba de detección confiable para las colonias de conejos; sin embargo, a menos que los títulos se encuentren elevados significativamente, los resultados pueden ser equívocos en pacientes individuales. Los altos niveles de anticuerpos se correlacionan bien con infecciones crónicas pero se necesita de 2-3 semanas para que los títulos se eleven sustancialmente. Las pruebas de serología en duplicado que demuestran un título elevado o una sola serología positiva con un cultivo positivo, se consideran diagnósticas para la enfermedad.

Terapia

A pesar de la aparente amplia variedad de antibióticos a los que Pasteurella spp. es susceptible, el riesgo de disbiosis limita el uso oral de la mayoría de estos fármacos. Se reporta que la mayoría de las cepas son sensibles a cloranfenicol, las tetraciclinas y las sulfonamidas. Los macrólidos de generación avanzada como la azitromicina, también se han utilizado con cierto éxito. La penicilina (40,000 UI/kg SC cada 24 horas durante 2 semanas y luego cada 48 horas durante 2 semanas) y la enrofloxacina (5-10 mg/kg PO cada 12 horas durante 2-3 meses) se reportan ser eficaces contra las infecciones crónicas. Desafortunadamente, muchos dueños no cumplen los regímenes a largo plazo y dejan de dar los medicamentos tan pronto como los síntomas desaparecen, dando lugar a la recrudescencia de la infección. McKay et al reportaron la eliminación exitosa de signos clínicos en una colonia de conejos después de sólo una o dos dosis de tilmicosina, pero los riesgos para la salud humana han impedido que este antibiótico sea ampliamente utilizado en la práctica privada.

Las gotas antibióticas oftálmicas, como la ciprofloxacina o la gentamicina, se pueden usar para tratar la conjuntivitis y dacriocistitis. También se pueden aplicar en los canales auditivos o fosas nasales para el tratamiento de la otitis o rinitis respectivamente. Las preparaciones que contienen glucocorticoides se deben evitar ya que los conejos parecen ser especialmente sensibles a los efectos adversos de los esteroides. Se debe tener cuidado con el uso de la gentamicina ya que la ingestión de las gotas puede causar disbiosis. Los conductos nasolagrimales pueden ser lavados de manera segura con solución salina para aliviar las obstrucciones (Figura 6). Continúe el tratamiento con antibióticos hasta que los signos clínicos se hayan resuelto y la serología sea negativa.

Es poco probable que el tratamiento médico sea eficaz por si mismo para el tratamiento de los abscesos. Los abscesos se pueden drenar y la cápsula desbridarse, pero si no se elimina toda la cápsula la infección retornara. Por lo tanto, la mayoría de los abscesos deben ser quirúrgicamente extirpados. Los abscesos que no se pueden extirpar quirúrgicamente, se deben dejar abiertos para el drenaje y la limpieza diaria.

Flushing of the nasolacrimal duct

Figura 6. Lavado del conducto nasolagrimal en un conejo con epífora y dacriocistitis. Foto proporcionada por el Dr. Carl Palazzolo.

Las perlas de polimetilmetacrilato (PMMA) impregnadas con antibióticos pueden ser implantadas en las cavidades del absceso antes de cerrar la incision y son especialmente útiles en los abscesos óseos y dentales, en los que las opciones de resección son limitadas. Las perlas de PMMA impregnadas con antibióticos son ampliamente utilizadas en la medicina humana, especialmente en los casos de osteomielitis y se considera el estándar para la entrega local de agentes antimicrobianos en la cirugía ortopédica humana. El uso de perlas de PMMA permite la entrega de una mayor concentración de antibiótico en el área local a comparación de la vía sistémica y permite que el medicamento penetre zonas avasculares que de otro modo serían mal penetradas por el antibiótico. Además, el uso de antibióticos que sería tóxico al utilizar por vía oral o poco práctico de forma parenteral, como la cefazolina o amikacina, se puede lograr usando perlas de PMMA con poco riesgo de toxicidad sistémica o enteral. En un estudio de elución de antibióticos por Phillips et al se encontró que las concentraciones de cefazolina y amikacina se mantuvieron por encima de la concentración mínima inhibitoria (CMI) durante 30 días cuando se utilizaron agentes antimicrobianos individualmente. La combinación de dos antibióticos en la misma perla no se recomienda ya que esto dio lugar a una menor duración de acción.

Una vez que la infección está bien controlada, las perlas de PMMA pueden ser removidas quirúrgicamente. Se puede producir dificultad con la eliminación de las perlas cuando se dejan en el lugar por más de 3 semanas. Sin embargo las perlas generalmente no causan problemas clínicos cuando se dejan en su lugar, ya que son biológicamente inertes. Las indicaciones para remover las perlas incluyen:

  • La presencia de un trayecto fistuloso o una nueva formación de abscesos alrededor de las perlas.
  • La interferencia con la función normal, como por ejemplo, cuando se colocan las perlas dentro de una articulación.
  • La colocación de las perlas dentro de una estructura cubierta por mucosa como la cavidad nasal, ya que pueden causar secreción crónica.

Las perlas de PMMA también pueden necesitar ser removidas si se colocan en una ubicación que crea presión y heridas, como llagas en la parte inferior del pie en el tratamiento de pododermatitis. Si se planea con anterioridad la extracción de las perlas, pase las perlas a través de alambre ortopédico o sutura no absorbible. Para remover las perlas de PMMA, el cirujano debe localizar una perla y el resto puede ser removido tirando del alambre o la sutura.

Prevención y control

El mantener un buen cuidado e higiene, especialmente en las colonias de cría, es esencial para minimizar el riesgo del desarrollo de la enfermedad clínica. Proporcione una ventilación adecuada y minimice el estrés, evitando los cambios bruscos en el entorno del conejo y evitando la exposición a temperaturas extremas. Coloque en cuarentena los conejos recién adquiridos antes de introducirlos a un grupo de conejos establecidos y considere utilizar la serología y/o cultivo para detectar la exposición previa a P. multocida en los conejos nuevos.

Aisle a los conejos enfermos que tienen resultados positivos para la pasteurelosis y prevenga la transmisión a través de fomites. Desinfecte las superficies con hipoclorito de sodio o cloruro de benzalconio. El antiséptico clorhexidina, es también eficaz contra P. multocida.

Si se retira de las fuentes de infección en una etapa temprana, el conejo no podrá adquirir la infección por P. multocida. Las colonias de conejos libres de Pasteurella son comunes en el campo de la investigación. Cuando se crían colonias nuevas, las crías son entregadas por cesárea y se ceden a una hembra libre de Pasteurella.

Las estrategias de vacunación se han investigado utilizando vacunas de P. multocida que contienen PMT inactivada. Hasta el momento, estas vacunas no han tenido éxito y actualmente no hay ningún producto disponible en el mercado.

Resumen

La pasteurelosis es una enfermedad ampliamente distribuida y común en los conejos. El diagnóstico se puede basar en los signos clínicos y la serología, pero los resultados positivos de cultivos se prefieren para un diagnóstico definitivo ya que las infecciones con otros organismos pueden causar signos clínicos similares. El tratamiento con antibióticos a largo plazo, como la enrofloxacina oral o penicilina parenteral, hasta la resolución de los signos clínicos y resultados de serología negativa puede dar lugar a la resolución de los síntomas. Los dueños deben ser informados de la necesidad de un tratamiento a largo plazo y un buen saneamiento, así como del riesgo que los conejos con aparente resolución de los signos clínicos pueden ser posibles portadores de la enfermedad.

Referencias