Bornavirus Aviar y Enfermedad de Dilatación Proventricular: Hechos, Preguntas y Controversias

Puntos clave

  • Se ha demostrado que el Bornavirus aviar es una causa del síndrome conocido anteriormente como enfermedad de dilatación proventricular o PDD.
  • El Bornavirus aviar es un virus lábil, susceptible a la mayoría de desinfectantes, detergentes y a la luz ultravioleta.
  • Los pájaros pueden albergar una infección asintomática del Bornavirus aviar.
  • El Bornavirus aviar es diseminado intermitentemente en las heces y los uratos.
  • La enfermedad clínica se desarrolla de forma secundaria a la respuesta del cuerpo a la infección, a medida que infiltraciones linfocíticas y de células plasmáticas se desarrollan en el cerebro, médula espinal y nervios periféricos. Este proceso se describe frecuentemente como una ganglioneuritis neuropática.
  • La progresión de la enfermedad o ganglioneuritis neuropática, puede ser lenta o bastante rápida.
  • Los signos clínicos de la ganglioneuritis neuropática varían típicamente entre signos gastrointestinales, signos neurológicos o ambos signos gastrointestinales y neurológicos.
  • El diagnóstico definitivo antemortem es complicado pero generalmente consiste en una combinación de PCR y serología.
  • Si es posible se recomienda el aislamiento de las aves infectadas; el sacrificio de las aves infectadas NO se recomienda.

Introducción

La enfermedad de dilatación proventricular o PDD es una de las condiciones más frustrantes para los veterinarios, avicultores y dueños de mascotas hoy en día. El descubrimiento reciente del Bornavirus aviar como un agente etiológico de PDD no ha simplificado los desafíos. La detección del Bornavirus aviar es común en pájaros con PDD pero el virus también es detectado en bastante pájaros que se encuentran saludables y pájaros con otras enfermedades crónicas. Esto hace claro que otros factores pueden estar involucrados junto al Bornavirus aviar para el desarrollo de la enfermedad.

Distribución

La enfermedad de dilatación proventricular fue reportada por primera vez a finales de los setentas en guacamayos importados a los Estados Unidos y Alemania. Durante los primeros años, esta enfermedad se conocía como “ síndrome de adelgazamiento del guacamayo” (Payne 2012). Desde ese tiempo, la enfermedad de dilatación ventricular ha sido identificada en más de 50 especies de aves diferentes incluyendo paseriformes como el canario (Serinus canaria), mieleros, pinzones tejedores, aves acuáticas, tucanes, aves de presa y psitácidos (Hoppes 2013, Payne 2012, Smith 2010, Weissenböck 2009). La enfermedad de dilatación proventricular ha sido reportada en psitácidos en cautiverio en América del Norte, Latinoamérica, Europa, Australia, África, Japón y el Oriente Medio (Sassa 2013, Last 2012, Doneley 2007).

Patogénesis

El Bornavirus aviar (ABV), un miembro de la familia Bornaviridae recientemente descubierto, fue identificado como causante de PDD en el 2008 (Payne 2012, Gancz 2009, Gray 2010, Gancz 2009, Honkavuori 2008, Kistler 2008). El Bornavirus aviar es un virus ARN monocatenario. El virus es diseminado de forma intermitente en el excremento. La transmisión es generalmente por la ruta oro-fecal (Rinder 2009), sin embargo la transmisión vertical también ha sido demostrada (Monaco 2012, Kerski 2012, Lierz 2011). El período de incubación puede ser tan corto como unos pocos días pero también ha sido especulado que puede durar mucho más tiempo, posiblemente décadas, en algunos pájaros.

Se conocen diez genotipos de ABV y siete de estos genotipos puede afectar a las aves psitácidas. La virulencia de estos genotipos puede variar y también hay evidencia que un ave asintomática que alberga un genotipo a veces puede enfermarse después de ser expuesta a un segundo genotipo (Rubbenstroth 2013, Nedorost 2012, Lierz 2012, Rinder 2009).

Enfermedad clínica

La enfermedad de dilatación proventricular es más precisamente descrita como una ganglioneuritis neuropática, ganglioneuritis linfoplasmocitaria o una ganglioneuritis autoinmune aviar. La enfermedad clínica surge cuando el huésped monta una respuesta inmune que conlleva a la destrucción progresiva del cerebro, médula espinal y los nervios periféricos a través de infiltraciones linfocíticas y de células plasmáticas. Los nervios que inervan el proventrículo, el ventrículo y los intestinos son generalmente afectados.

La progresión de la enfermedad puede ser lenta o bastante rápida. El cuadro clínico puede ser principalmente gastrointestinal, principalmente neurológico o ambos (Tabla 1) (Figuras 1 y 2). Poliuria, hipotensión, y anormalidades cardíacas también han sido reportadas. La infección con el Bornavirus aviar causa daño a las células de Purkinje, las cuales potencialmente pueden causar arritmias (sin embargo este es usualmente un hallazgo en la necropsia).

Tabla 1. Signos posibles de ganglioneuritis neuropática en los psitácidos
Signos gastrointestinalesSignos del sistema nervioso central o periférico
  • Pérdida de peso
  • Dilatación del buche, regurgitación
  • Dilatación del proventrículo, ventrículo o de los intestinos
  • Evidencia de maldigestión-malabsorción
  • Diarrea
  • Heces escasas
  • Ataxia, debilidad
  • Déficits propioceptivos
  • Tremores
  • Convulsiones
  • Ceguera
  • Movimientos de la cabeza anormales
  • Neuritis periférica
Diarrea de maldigestión/malabsorción en un loro alimentado con una dieta a base de semillas

Figure 1. Diarrea de maldigestión/malabsorción en un loro alimentado con una dieta a base de semillas. Crédito de la foto: Dr. Gregory A. Rich. Haz clic en la imagen para agrandar.

Evidencia radiográfica de dilatación proventricular (flecha)

Figure 2. Evidencia radiográfica de dilatación proventricular (flecha). Crédito de la foto: Dr. Sharman Hoppes Haz clic en la imagen para agrandar.

El diagnóstico antemortem

El diagnóstico definitivo de la ganglioneuritis neuropática sigue siendo un reto. Hay aves en el Schubot Exotic Bird Health Center que han dado positivo para el Bornavirus aviar vía PCR y serología por más de 7 años y que continúan siendo clínicamente saludables. Otros individuos han dado negativo consistentemente por un período de 6 años antes de desarrollar la enfermedad en estado agudo. Estas aves solo dieron positivo en el PCR y serología en las etapas terminales de la enfermedad.

PCR: Las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) con transcriptasa inversa (RT) de los excrementos, plumas y sangre han sido evaluadas en aves psitácidas (Tabla 2) (Hoppes 2013, de Kloet 2011, Dahlhausen 2010). Resultados positivos de PCR para ABV no significa que el ave tiene o que vaya a desarrollar la enfermedad y la mayoría de las pruebas de PCR no ayudan a diferenciar los distintos genotipos del Bornavirus aviar. Debido al que el virus es eliminado intermitentemente, un resultado negativo no puede descartar la infección con Bornavirus aviar, particularmente si la muestra no es almacenada correctamente.

Serología: Las pruebas de serología también han sido poco concluyentes, e inclusive algunas aves infectadas con el Bornavirus aviar no desarrollan una respuesta de anticuerpos detectables semanas antes de morir debido a la ganglioneuritis neuropática (Tabla 2) (Herzog 2010). En otros individuos parece haber una correlación positiva entre el nivel de anticuerpos producidos y el desarrollo de la enfermedad. Las pruebas usadas para detectar los títulos de anticuerpos contra el Bornavirus aviar han incluido inmunofluorescencia indirecta, ELISA y Western blot (Hoppes 2013).

Recomendaciones basadas en prácticas que se usan actualmente en Schubot: Una combinación de RT-PCR de la cloaca o plumas con una prueba serológica puede ofrecer la mejor oportunidad de identificar una infección con Bornavirus aviar. Pájaros con niveles altos de Bornavirus aviar vía PCR combinados con altos títulos de anticuerpos parecen tener el riesgo más alto de desarrollar la enfermedad clínica (Heffels-Redmann 2012). Sin embargo no existe una combinación de exámenes hoy en día que se pueden utilizar para predecir de forma confiable la progresión desde la exposición al Bornavirus aviar y la eliminación hasta el desarrollo de la enfermedad clínica. Se deben hacer varias pruebas antes de que un ave se considere negativa al Bornavirus aviar. Idealmente, se necesitan tres resultados negativos de PCR para que un paciente sea considerado negativo.

Vea la sección de Preguntas y Controversias abajo para recomendaciones adicionales sobre el diagnóstico antemortem.

Tabla 2. Laboratorios en los Estados Unidos que realizan las pruebas diagnosticas para el Bornavirus aviar
PCRSerologíaAnticuerpo antigangliósido
Avian BiotechXX
The Schubot CenterX
Veterinary Molecular DiagnosticsXX

El ave ABV-positiva y que es aparentemente saludable

Existe evidencia que el Bornavirus aviar es endémico en psitácidos en los Estados Unidos, al demostrarse que hay una tasa de infección del 33% al 60% en aves saludables en hogares y aviarios. Considerando la dificultad de diagnosticar la enfermedad y la eliminación intermitente del virus por parte del huésped, esta tasa de infección de aves expuestas es probablemente mucho más alta de lo que se ha reportado.

El significado de niveles de anticuerpos bajos o inconsistentes y de bajas reacciones del PCR aún no está claro; sin embargo ha habido casos en los que hubo una breve exposición al virus que resultó en el desarrollo de la enfermedad.

Recomendaciones actuales: Aísle un ave que sea ABV-positiva de los otros individuos susceptibles ya que el virus es eliminado intermitentemente en las heces y uratos. A pesar de este consejo, han habido casos en los que un ave infectada ha sido mantenida en contacto directo con aves negativas por meses e inclusive años sin transmitir aparentemente la enfermedad. Con lo que comprendemos de esta enfermedad en esta etapa, es imposible predecir si los individuos que se alojan con aves positivas se convertirán también en aves positivas para el virus y si desarrollaran la enfermedad clínica. Un estudio reciente ha concluido que la transmisión horizontal de ABV por contacto directo es ineficiente en canarios y cacatúas ninfas (Nymphicus hollandicus) domésticas inmunocompetentes. Las aves en este estudio fueron monitoreadas por un período de 4 meses (Rubbenstroth 2014).

Recomendaciones basadas en prácticas que se usan actualmente en Schubot: Determine el genotipo en aves positivas para el Bornavirus aviar y mantenga aves con serotipos diferentes en áreas separadas. Existe evidencia que demuestra que diferentes genotipos difieren en virulencia y en los estudios realizados hasta ahora, se demuestra que un genotipo no confiere protección contra la infección con otro genotipo. De hecho la exposición a un genotipo nuevo puede ser patogénico en un ave que ya esta infectada con Bornavirus aviar sin demostrar signos de enfermedad. Por lo tanto si una persona tiene un ave con Bornavirus aviar no significa que se pueda traer otra ave positiva sin que haya un riesgo (I. Tizard, comunicación oral, March 2014).

No hay recomendaciones de sacrificar o poner a dormir aves infectadas. Un ave positiva que se encuentra clínicamente saludable puede vivir toda su vida sin desarrollar la enfermedad.

Profunda emaciación en una cacatúa con ganglioneuritis neuropática.

Figure 3. Profunda emaciación en una cacatúa con ganglioneuritis neuropática. Crédito de la foto: Dr. Isabelle Langlois. Haz clic en la imagen para agrandar.

En histopatología se puede ver una ganglioneuritis linfoplasmocítica involucrando al cerebro, médula espinal, nervios periféricos, nervios esplácnicos, corazón y las glándulas adrenales. En algunos casos, las lesiones pueden ser detectadas en los pulmones o los riñones. En algunos casos neurológicos las lesiones pueden estar solamente presentes en el cerebro y la médula espinal.
El Bornavirus aviar puede ser detectado consistentemente por medio de análisis de PCR en los tejidos de aves que mueren de ganglioneuritis neuropática. El virus se puede encontrar en todos los órganos principales o puede estar limitado al cerebro, médula espinal y los nervios periféricos. El humor vítreo también puede ser una fuente de Bornavirus aviar, inclusive en aves aparentemente saludables que portan el virus (Hoppes 2013).

Manejo de la enfermedad

Debido al infiltrado inflamatorio que se desarrolla, los agentes antiinflamatorios no esteroideos como celecoxib (Celebrex, Pfizer) y meloxicam (Metacam, Boehringer Ingelheim) han sido utilizados en aves afectadas. Desafortunadamente ni el meloxicam ni la droga inmunosupresora conocida como ciclosporina han podido desacelerar la progresión de la enfermedad en aves que fueron experimentalmente infectadas con Bornavirus aviar en el Schubot Exotic Bird Health Center. El Centro está actualmente evaluando la ciclosporina y el agente antiviral ribavirina (Rebetol, Merck) pero se necesita de más investigación (Hoppes 2013).

Visite la sección de Preguntas y Controversias abajo para información adicional.

Prevención o control

El Bornavirus se destruye fácilmente en el ambiente y es susceptible a la mayoría de detergentes, desinfectantes y a la luz ultravioleta.
Aunque el aislamiento de un ave positiva al Bornavirus aviar se recomienda, algunos dueños han logrado mantener de forma exitosa un grupo de aves el cual incluye un ave positiva. El riesgo de transmisión de la enfermedad se reduce cuando el dueño ofrece un buen plano de nutrición, ofrece un buen cuidado, manejo, una buena ventilación y al mismo tiempo reduce el estrés. Esto se logra al establecer prácticas de higiene saludables y medidas básicas de bioseguridad.

Medidas de bioseguridad que reducen el riesgo de transmisión de la enfermedad

  • Lavarse las manos antes y después de manejar cada ave
  • Utilice un pediluvio o desinfecte sus zapatos cuando se desplaza de un área infectada a un área no infectada
  • Maneje las aves negativas antes de manejar las aves positivas.

Ha sido demostrado que el Bornavirus aviar puede ser transmitido verticalmente, sin embargo la incubación artificial de los huevos no detiene la propagación de la infección al polluelo (Monaco 2012, Lierz 2011).

Preguntas y controversias

  • Cuando un ave da un resultado positivo al Bornavirus aviar en varias pruebas antemortem, esto significa que el ave tiene el síndrome conocido como la enfermedad de dilatación proventricular (PDD)?    

La detección de la infección con Bornavirus aviar es común en aves con PDD pero la infección con Bornavirus aviar puede ocurrir sin evidencia alguna de signos clínicos o enfermedad.

  • Es el Bornavirus aviar la única causa de PDD?

Aunque ha sido confirmada una relación causal entre la infección del Bornavirus aviar y la enfermedad de dilatación proventricular, el Bornavirus aviar no ha sido confirmado como la única causa de este síndrome.

  • Es el PDD una causa para el comportamiento destructivo del plumaje?

El comportamiento destructivo del plumaje ha sido observado en algunas circunstancias en aves infectadas con Bornavirus aviar (Horie 2012). Este comportamiento y la automutilación pueden ser observados en cualquier ave con una enfermedad sistémica, sin embargo también se cree que el comportamiento destructivo del plumaje puede ocurrir de forma secundaria a una neuropatía periférica.

  • Es invariablemente fatal la infección con Bornavirus aviar que avanza al desarrollo de la enfermedad clínica?

A pesar que la muerte es uno de los parámetros más objetivos, hay estudios que están en total desacuerdo con la afirmación que la infección con el Bornavirus aviar que desarrolla signos clínicos es invariablemente fatal. Existen reportes de aves con la enfermedad de dilatación proventricular crónica que viven vidas largas, sin embargo mucha de la controversia gira alrededor de la confirmación de la enfermedad. Se confirmó la infección con Bornavirus aviar en estos casos o el diagnóstico de PDD fue dado solamente en base a signos clínicos y radiografías?

  • Que otras pruebas de antemortem se puede realizar en el diagnóstico de PDD y hay consideraciones adicionales para discutir?

Debido a que las pruebas serológicas para el Bornavirus aviar algunas veces no se correlacionan adecuadamente con el cuadro clínico, pruebas adicionales incluyen:

    • Anticuerpos antigangliósidos: Aves con signos clínicos demuestran elevaciones en los anticuerpos antigangliósidos independientemente de los resultados del PCR. Se ha reportado que los anticuerpos antigangliósidos tienen una buena correlación con la presencia de lesiones histopatológicas (B. Dahlhausen, comunicación vía email, Julio 2014).
    • Evaluación histológica de una biopsia del buche: Al obtener un segmento pequeño y vascular del buche de grosor completo, se pueden identificar signos histológicos consistentes con una ganglioneuritis neuropática (Gregory 1996). Los resultados de la biopsia del buche dependen de la presencia de enfermedad segmental en la pequeña muestra. Por lo tanto resultados positivos soportan el diagnóstico de PDD, mientras que resultados negativos tienen muy poco significado (Lierz 2009). La mayoría de pájaros que no tienen signos gastrointestinales son casi siempre negativos en la biopsia del buche.
  • Qué se puede hacer por el paciente con PDD?

A pesar que la investigación que ha salido del Schubot Exotic Bird Health Center ha demostrado resultados sombríos con respecto al uso de meloxicam en cacatúas ninfas infectadas con el Bornavirus aviar (Hoppes 2013), hay algunos reportes que sugieren que el uso de inhibidores de la ciclooxigenasa 2 (COX-2) pueden ser útiles en algunos casos clínicos (B. Dahlhausen, comunicación vía email, Julio 2014). Resultados positivos han sido reportados con el uso del inhibidor COX-2 puro, celecoxib. Dosis de celecoxib reportadas varían pero generalmente empiezan de 10-20 mg/kg PO SID a BID. Resultados con el uso de meloxicam (0.5-1 mg/kg PO SID), un inhibidor COX-2 preferencial, han sido mas impredecibles. Más recientemente, resultados positivos han sido reportados con el uso de robenicoxib (Onsior, Novartis) (1-2 mg/kg IM) junto con terapia de inmunomodulación en la forma de inyecciones programadas de inóculo de Mycobacterium bovis para redirigir y finalmente desensibilizar el sistema inmune del ave, de forma similar al manejo del síndrome de Guillain-Barré en humanos (Rossi 2013).

Resumen

A pesar que la infección con Bornavirus aviar es común en aves saludables, el desarrollo de signos clínicos y de la enfermedad es más raro. La enfermedad sintomática, comúnmente llamada ganglioneuritis neuropática o enfermedad de dilatación proventricular, es un desorden neurológico progresivo y potencialmente fatal de los psitácidos que puede ser causado por el Bornavirus aviar. Este síndrome complejo se puede presentar con una variedad de hallazgos clínicos que incluyen la pérdida de peso, la dilatación proventricular y/o signos neurológicos. Actualmente no existe una combinación de pruebas clínicas que sean eficaces y de confianza para diagnosticar la infección con el Bornavirus aviar y no hay cura. Sin embargo, las recomendaciones actuales cambiarán a medida que nuestra comprensión de esta enfermedad sigue creciendo.

Referencias